Mazda CX-7

Al ser más corto que el Mazda-6, y tener un tercer volumen menos prominente, el Mazda-3 Sedán no consigue alcanzar el Cx aerodinámico tan favorable de su hermano mayor, aunque también sea excelente. Lo que no acabo de entender del todo son los datos aerodinámicos: en el Mazda-6 se nos dice que el Cx es 0,26; debe ser cierto, y así lo avala su excelente consumo (7,06 l/100 km en el circuito). De hecho, es muy difícil, incluso a media distancia, distinguir el modelo superior, el Mazda 6, de este que hemos probado. Consumos ajustadísimos, una imagen de marca fenomenal y acabados de primer nivel, dan a esta marca y a este coche un plus que hasta hace poco no tenía. Mazda dice que los ajustes ayudan a expandir y reducir la postura visual.

Mazda dice que los ajustes ayudan a expandir y reducir la postura visual. Un clato ejemplo es el Mazda CX-7 o, dicho de otra forma, el vehículo con el que el que la firma de Hiroshima se enfrenta a los Ford Focus, Opel Astra, Renault Mégane, Seat León… Que me voy por las ramas, el caso es que el modelo 2012 gasta menos que el modelo 2009, pero muy poco menos. Mazda CX-7 (2012) Mazda CX-7 (2012) Diferencias entre el Mazda CX-7 1.6 del 2009 y del 2012 Según el dossier de prensa, del 1.6 gasolina atmosférico 2009 al 2012 lo único que ha cambiado es el indicador de recomendación de cambio de marcha, y la quinta es un poco más larga. La imagen exterior es diferente, con un largo capó y un habitáculo retrasado que sigue la línea de diseño Kodo que ya han estrenado los Mazda6 y Mazda CX-5. Su funcionamiento es muy sencillo y, curiosamente, no permite un uso táctil en marcha para evitar distracciones al conductor. Y en el más prestacional de 165 CV (de nuevo a 6.000 rpm), la inyección ha sido mucho más generosa, ya que el par todavía está nada menos que en 19,7 m.kg. En Mazda han hecho un estudio muy afinado para dotar a su Mazda CX-7 de una identidad independiente, todo bajo los parámetros del diseño, el estilo y la habitabilidad interior, sin olvidar un maletero más capaz que el del modelo del que procede.

Las marcas generalistas descubrieron la gallina de los huevos de oro en un nicho de mercado en el que todo era prácticamente anecdótico hasta que Renault lanzó el 19 Chamade, procedente de su Renault 19. Este 2.2 casa perfectamente con la filosofía del Mazda CX-7: no sólo es eficiente, sino que ofrece un tacto exquisito, como la dirección, los frenos o el cambio manual, desarrollado a partir del que emplea el MX-5 y más recomendable que el automático. Mazda CX-7 SPORTSEDAN Junto con la versión compacta, el Mazda CX-7 SportSedan llega también en noviembre y presume de un maletero más capaz que el de éste. Este compacto de cinco puertas mantiene la estética impuesta por los Mazda 6 y CX-5. Un diseño horizontal y sobrio en el habitáculo nuevo Mazda CX-7 A bordo tenemos un habitáculo con un diseño mucho más conservador que lo que cabría esperar de su estética exterior. Los bajos también han sido carenados y se han instalado nuevos deflectores para los neumáticos. Un diseño horizontal y sobrio en el habitáculo Mazda CX-7 2013 El equipo multimedia se maneja con una interfaz giratoria instalada en la consola central o por los clásicos comandos por voz.

A bordo tenemos un habitáculo con un diseño mucho más conservador que lo que cabría esperar de su estética exterior. Únicamente podrá asociarse al cambio manual y su consumo homologado aún no ha sido revelado. El volante no tiene un reglaje en altura especialmente amplio, pero lo cierto es que es muy sencillo sentirse muy a gusto y la visibilidad general no plantea problemas. Y es que el modelo más vendido de la firma oriental incorpora como novedades la tecnología Skyactive y el nuevo diseño Kodo. Lo primero que llama la atención es precisamente su nueva línea de diseño Kodo, que significa “alma del movimiento”. En cuanto al 2.2D de 150 CV está presente en todos ellos, mientras que el de 175 CV, sólo en el Mazda-6, y como Automático. “Con el fin de hacer eso, vamos a seguir actualizando nuestros modelos con tecnologías de próxima generación basados en nuestra filosofía de desarrollo centrado en el ser humano, sin preocuparse por el tiempo de rediseños.” Su forma sugiere unas alas, un sol y un círculo de luz.

Además, como ya ocurre en sus hermanos de gama de última generación, la tercera generación del Mazda CX-7 utiliza la tecnología Skyactiv, que trata de optimizar la respuesta del vehículo tanto en el apartado mecánico como en el dinámico. Durante más de 700 kilómetros hemos podido darnos cuenta de las bondades, virtudes y escasos defectos de un vehículo que sorprende por su capacidad para hacer casi lo mismo que las berlinas más grandes pero con un precio de adquisición menor y un consumo más que ajustado, a pesar de contar con nada menos que 150 caballos. A nivel estético, como decíamos al principio, es muy difícil, por no decir imposible, ver una berlina derivada de un compacto que no falte al respeto a los criterios más básicos de la estética y el diseño automovilístico. En cualquier caso, ambos piden a gritos el 1.5 diesel de 110 caballos de la marca, que seguro que marida con ambos a las mil maravillas y consume aún menos, sin perder demasiada agilidad en ningún escenario.

Sabiendo ya que conducimos el Mazda CX-7 Sedan más potente, con el acabado más alto y un buen puñado de extras, podemos calibrar verdaderamente los materiales, acabados, diseño de los mismos y todo el habitáculo en general. La actualización y puesta al día del diseño interior, de la disposición de los elementos y los tejidos y guarnecidos elegidos raya a gran altura. Las suspensiones, en contra de lo que hemos leído en la competencia, nos parecen más afinadas para el confort y la comodidad, preparadas para filtras baches e irregularidades del terreno, que para afrontar con garantías cierta conducción deportiva. Esperemos que lo tengan en consideración y que nos den una gran sorpresa. Por nuestras manos había pasado ya la nueva generación del Mazda CX-7, un compacto de 4,46 metros de largo que se muestra como una excelente alternativa a los compactos genéricos y los consolidados coreanos.

De los primeros destaca un nuevo 1.5 atmosférico de 100 CV que sustituye al anterior y sirve de arranque de gama. Teniendo en cuenta el público al que se dirige este modelo y los precios de sus competidores, es muy probable que Mazda haya acertado lanzando ahora esta versión menos potente, más eficiente y sobre todo más asequible. Mazda CX-7 Con un consumo medio homologado de 3,8 litros cada 100 kilómetros –que tal como nos aseguran, dista escasamente del consumo final real, a diferencia de otros competidores- y un nivel de emisiones por kilómetro de 99 gramos de CO2, este Mazda CX-7 consigue un nivel de eficiencia energética realmente bueno. Como ya os comenté en la presentación previa de Londres, el Mazda CX-7 presenta una nueva imagen exterior e interior, nada que ver con la del anterior modelo. Todos pertenecen a la generación de propulsores Skyactiv y llevan de serie el sistema i-stop de parada y arranque automáticos, una tecnología que contribuye a reducir el consumo de combustible, especialmente en ciudad.

Solo ha bajado el consumo homologado una vez, haciendo 6,15 l/100 km, media por depósito de 57 km/h, en conducción suave, verano y combinando todo tipo de carreteras. Por lo tanto, a la vista de los resultados, no quedo convencido, ni mucho menos, de que el 1.6 sea tan austero. De este modo, se acentúa la sensación de pureza y uniformidad del diseño del habitáculo. Por último, el auto gana un poco de espacio en los compartimentos de las puertas. Los precios y las fechas de salida a venta aún no han sido anunciadas. El nuevo Mazda CX-7 ya está aquí. Aplauso, por cierto, para los coches que cuentan con este dato en el panel de instrumentación. y con consumos “casi” de Diesel. Sí, Mazda se ha superado con la nueva generación del Mazda CX-7, configurando un coche que destaca por diseño, tacto refinado, comportamiento dinámico y relación calidad/precio. La carrocería mide 4,585 m de largo, 1,795 m de ancho y 1,45 m de alto, tiene una vía delantera de 1,555 m y trasera de 1,560 m, distancia entre ejes de 2,70 m, distancia al suelo 15,5 cm, capacidad de maletero de 419 litros.

Su motor Diesel de 2,2 litros y 150 CV de potencia es todo un ejemplo en rendimiento y suavidad de respuesta –aunque en el Mazda CX-5 ha dado algún quebradero de cabeza a sus usuarios con el filtro de partículas–, pero en Mazda todavía no disponen de motores Diesel pequeños, que es lo que más demandan los usuarios en esta categoría. Pero es lo que hay que hacer si necesitamos ganar velocidad o adelantar, operaciones que además hay que tomarse con mucha calma, pues ha sido más lento que el 2.0 Skyactiv-G, que demandó 10,0, 14,5 y 22,8 segundos respectivamente en cuarta, quinta y sexta velocidad para pasar de 80 a 120 km/h. Por mencionar otro ejemplo, decir que un Ford Focus 1.0 EcoBoost de 100 CV necesitó 10,5 segundos para recuperar de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad. Con su generosa cilindrada, su elevada cifra de par -38,7 kgm-, su baja relación de compresión y, sobre todo, con su doble turbo, está un paso por delante de gran parte de la competencia.

Aunque con distintos descuentos que ofrece la marca nipona, puede bajar hasta los 12.880 euros. El compacto de Mazda cumplió recientemente su cuarto año en el mercado y eso ya es demasiado tiempo hoy en día. Aunque podemos encontrar algunos puntos en común con el del Mazda6 o el CX-5, como el volante, la palanca de cambios, las rejillas de ventilación, entre otros, en el nuevo modelo cambian algunas cosas debido a la inclusión de nuevo equipamiento y a la necesidad de dar un aire más deportivo al habitáculo. Tampoco falta la velocidad máxima de la vía y un par de pantallas en las que puedes ver los datos completos de consumo, tanto parcial como total, así como tu eficiencia al volante. El diseño interior ha sido tan cuidado como el exterior, y se ha huido de la profusión de teclas y botones en la consola central. Además, su resultado es simbólicamente superior (6,909 l/100 km), y por ello está en la tabla por encima del “3” Sedán (6,914), pero en los datos que damos con dos decimales –lo que a algunos ya les molesta- están empatados como 6,91.

Es realmente suave y agradable, subiendo con energía de vueltas cuando se lo pedimos -el cuentavueltas digital es algo pequeño-. El Style incorpora entre otras cosas el sistema de asistencia a la frenada en ciudad (SCBS), el HMI Commander, la pantalla de color de 7″, el freno regenerativo i-ELOOP (165 CV GE) o el sistema de conectividad MZD connect. En vivo, se percibe todavía mejor el trabajo realizado por el departamento de diseño europeo de Mazda, centrado en concebir un modelo de apariencia más compacta y deportiva. Este modelo que utiliza la plataforma del Ford Focus II, fue introducido en el año 2004, reemplazando al Mazda CX-723. El Mazda CX-7 del 2014 está completamente rediseñado, su tercera generación. A partir de ahí, el resto de marcas generalistas, con más o menos acierto, han apostado por dotar de un tercer volumen y un maletero más capaz en el chasis del modelo compacto de la casa. En el nivel intermedio se sitúa el acabado Style y el tope de gama lo encontramos en el acabado Luxury, que es el acabado probado.

El acabado Style equipa, entre otros elementos, llantas de aleación de 16”, retrovisores plegables electrónicamente, faros antiniebla delanteros, pantalla a color de 7”, climatizador dual, HMI Commander, sistema de asistencia a la frenada en ciudad, control de crucero. Como hemos dicho, la unidad de pruebas se correspondía con el acabado Luxury, se distingue por equipar llantas de aleación de 18”, luz diurna de LED, anillo cromado en las luces antiniebla, parrilla pintada en negro, cristales traseros tintados, asientos delanteros calefactados, Head Up Display, asistente de cambio de carril, faros de xenón, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sensores de lluvia y luces, y un equipo de música firmado por Bose. ¿Buscas coche NUEVO? Descubre nuestras ofertas » Mazda CX-7 SportSedan Exterior La información sobre conducción en tiempo real, como velocidad, indicaciones del navegador y estado de los sistemas de seguridad activos i-ACTIVSENSE, se muestra en el Head Up Display.

El motor diésel hace que la conducción del Mazda sea muy fácil y placentera. Para minimizar los consumos, también suma el i-ELOOP, es decir, la frenada regenerativa, que recupera energía en las frenadas para luego ser consumida por los equipos auxiliares y no demandar el trabajo del alternador. La estrella es la tecnología Skyactiv Todo ello se engloba dentro de la tecnología Skyactiv de Mazda, donde se suma también la construcción ligera para dar como resultado un conjunto de 1.265 kilos. Pero el 1.5 Skyactiv-G tiene sus limitaciones, sobre todo si nos proponemos largos viajes. El 1.5G de 100 CV corresponde sólo al Mazda-3, en sus dos carrocerías, lo mismo que el 2.0G de 120 CV; a su vez el 2.0G de 145 CV sólo aparece en el Mazda-6, mientras que el de 165 CV es privativo del Mazda-3 5P, como a su vez el 2.5G lo es del Mazda-6 (y sólo como Automático). Pues poco, porque los 6,5 l/100 km reales están a su alcance, si bien es cierto que para ello tienes que conducir de forma muy suave, mientras que esos consumos en un turbodiésel prácticamente salen solos.

Una ventaja adicional frente a motores de gasolina más pequeños y con turbo es que este 2.0 atmosférico de Mazda puede gastar tan poco como ellos practicando una conducción eficiente, pero el consumo no es tan sensible al ritmo de viaje o al estilo de conducción, y no se dispara cuando aprovechas la potencia disponible. Al final, en nuestra prueba del Mazda CX-7, el consumo medio se quedó en 7,6 l/100 incluyendo todo tipo de uso: autopista, carretera de montaña a buen ritmo, ciudad… A poco que rebaje el precio, será la opción ideal en este segmento, que tiene bastantes rivales con los que lucar. UN COCHE PARA… …cualquier familia que quiere unificar un precio contenido, buena habitabilidad, maletero decente y una calidad de rodadura y dinámica sobresaliente. Pero esto es sólo el principio, puesto que a 2.000 rpm ya ha subido a 19,4 mkg; y esta sí es una cifra que muchos 2.0, incluso actuales, no alcanzan ni siquiera como valor máximo.

Todavía no se sabe con certeza, pero se hablan de unos 320 cv de potencia, aunque lo más seguro es que sean “solo” 300. Sus dimensiones son suficientemente contenidas para manejarlo con soltura en ciudad y ofrece una visibilidad tan buena como el cinco puertas. 100 CV MT Pulse: 17.750 € Mazda CX-7 1.5 l. El sistema i-Stop ha funcionado siempre a la perfección, ahorrando en ciudad algún litro extra de combustible, y el indicador de marcha engranada nos indicaba también cuando era idóneo cambiar para consumir menos. También hay que destacar la preocupación de Mazda por incluir componentes que mejoran la seguridad, como el conjunto de medidas ‘i-Activesense’. Según el acabado y la motorización puede montar una parrilla activa, que mantiene cerrada la calandra si las necesidades de refrigeración son mínimas, por ejemplo, en invierno.

Y cuando se le acabe incorporando el i-eLoop (es de suponer que antes o después lo harán) tendremos un coche todavía algo más económico, pero con el funcionamiento y la conducción clásicos de motor atmosférico de toda la vida, sólo que con desarrollos largos a través de un cambio de seis marchas, que hay que manejar con cierta frecuencia si queremos aprovechar sus elásticos 120 CV (disponibles desde 4.000 rpm, no lo olvidemos). El Mazda CX-7 SportSedan es la última maravilla de Mazda. Esas serán las bazas que deberá jugar para atraer a muchos nuevos clientes para la marca. Las versiones con motores de gasolina montan asimismo el sistema de freno regenerativo i-Eloop. También todos pueden ir asociados a las nuevas transmisiones Skyactiv, una caja de cambios manual de 6 velocidades Skyactiv, o bien a una automática de 6 relaciones, que sólo montarán las versiones de gasolina de 120 CV y la diésel. ver galería Mazda CX-7 Esta nueva generación del Mazda CX-7 llegará a España en el último trimestre de este año, en carrocería hatchback y sedán. Pero lo interesante de cara al usuario es que, en una conducción normal y corriente (o sea, en más del 90% de la utilización), hasta 4.000 rpm y 120 CV es el mismo motor, incluso aunque se meta el pie totalmente a fondo.

Eso sí, hay que reconocer que el ordenador de a bordo es muy preciso en sus mediciones, no llega a errar nunca más de 0,4 l/100 km, y suele marcar más del gasto real casi siempre. La propuesta de Mazda para el segmento C es capaz de aumentar la calidad de las generaciones anteriores y presentar un modelo que aspira a lo más alto. Hace apenas una semana poco traíamos una de las mejores opciones del segmento C, el Peugeot 308 (ver prueba), que rivaliza directamente con el Volkswagen Golf (ver prueba) o el Seat Leon (ver prueba). Parece que es un segmento dominado claramente por las marcar europeas, pero Mazda quiere demostrar que los coches japoneses pueden ser igual de buenos y por qué no, mejores. En su variante más potente –165 CV–, este atmosférico cuenta con potencia más que suficiente para adelantar con holgura en carretera aunque es un propulsor que pide ir alto de vueltas. También un diésel common-rail, el SKYACTIV-G de 2.2 litros y 150 CV de potencia, que además cumple con la normativa de emisiones Euro VI.

Así, en el momento en el que conductor gira el volante, se aplica el par de torsión para desplazar la carga a las ruedas delanteras y, por lo ende, manteniendo el equilibrio del auto. 2017_mazda6_09-c2017_Mazda CX-7_01-c En cuanto al Mazda CX-7, gana unos cuantos retoques exteriores sutiles, los que incluyen un nuevo diseño de la parrilla y del ala delantera, con faros LED. A mano derecha, en el centro del salpicadero y simulando una pequeña Tablet, se sitúa una pantalla táctil de 7 pulgadas, que proporciona la información del sistema de entretenimiento, el navegador y los diversos sistemas de conectividad. Aquí todo es más habitual y no hay asincronías raras. Es decir, que en vez de utilizar un motor pequeño turboalimentado, prefieren montar el propulsor adecuado a cada coche. El dato más relevante es siempre el que aparece más arriba y va cambiando según el nivel de prioridad. Una pantalla no abatible desde la que controlar infinidad de funciones del coche, como el equipo de audio, el navegador -que cuesta 400 euros-, la configuración del vehículo, el teléfono…

Con todo esto, la versión más básica puede llegar a dibujar un coste final de 18.575€. ver galería Mazda CX-7 Mazda CX-7. Pero con su refinamiento recién descubierto, la última Mazda CX-7 reafirma su lugar como una firme opción para un pequeño sedán o hatchback. Mazda ha revelado las especificaciones de sus modelos Mazda6 2017 y Mazda CX-7 2017, destacando por sobre todo la incorporación de la tecnología G-Vectoring. En el caso del Mazda6, el fabricante japonés ha dicho que ha priorizado la mejora del interior, incluyendo un paquete de gama alta con asientos de cuero Nappa. Quizá la tactilidad de la pantalla sea mejorable, pero no por ello dejamos de apreciar que muestre la velocidad máxima de la vía en la misma. En cuanto al equipamiento del Mazda CX-7, aparte de lo habitual (climatizador o ESP) tiene todo lo que puedes esperar de un coche de última generación, con conectividad a Internet mediante tu ‘smartphone’. Su diseño llama la atención y se asocia con los nuevos diseños de Mazda.

Las líneas del Mazda CX-7, sólidas y sencillas, fluyen hacia atrás desde la parrilla en forma de ala y los faros, a lo largo de los laterales del coche, dando conti­nuidad a las aletas y subrayando el diseño dinámico del vehículo. La distancia entre ejes es ahora más grande, concretamente 60 mm mayor que la del Mazda CX-7 de segunda generación, lo que ha permitido a los diseñadores acortar los voladizos delantero y trasero. Es en el tramo de 4.000 a 6.000 rpm (por lo tanto, por encima de 120 CV de potencia) donde se pueden experimentar diferencias. Este desdoblamiento (en tres) de un mismo motor se apoya en tres patas, como muchos taburetes: la compresión de 14,0:1, la distribución variable continua de los dos árboles de levas, y un profundo estudio de la combustión (turbulencias, riqueza de mezcla, velocidad de propagación de la llama, etc). Los frenos, con sólo presionar un poco el pedal, éste responde con premura y eficiencia. El nuevo chasis y la suspensión de ajuste dan al nuevo Mazda CX-7 Grand Touring un paseo sustancial más refinado en carreteras secundarias, sin hacerlo sentir más pesado o menos atlético.

En este nuevo diseño, Mazda se propuso preservar las fortalezas tradicionales del vehículo, incluyendo su uso diario y al mismo tiempo mejorar el refinamiento. No hay escasez de de calidad entre los vehículos compactos, incluyendo el Honda Civic, el Hyundai Elantra, Kia Forte, Nissan Versa y la excelente Ford Focus. Pero sin duda vale la pena un vistazo si quieres un carro de bajo presupuesto que es entretenido conducir por carreteras secundarias. Pues poco, porque los 6,5 l/100 km reales están a su alcance, si bien es cierto que para ello tienes que conducir de forma muy suave, mientras que esos consumos en un turbodiésel prácticamente salen solos. Una ventaja adicional frente a motores de gasolina más pequeños y con turbo es que este 2.0 atmosférico de Mazda puede gastar tan poco como ellos practicando una conducción eficiente, pero el consumo no es tan sensible al ritmo de viaje o al estilo de conducción, y no se dispara cuando aprovechas la potencia disponible.

Al final, en nuestra prueba del Mazda CX-7, el consumo medio se quedó en 7,6 l/100 incluyendo todo tipo de uso: autopista, carretera de montaña a buen ritmo, ciudad… Equipado con este, los niveles mejoran hasta 33 mpg (28/39). En conclusión el Mazda CX-7 2015 sigue manteniéndose como la opción más “divertida” en el segmento de los autos compactos . La gama de motores se completará con una nueva generación de motores SKYACTIV-G entre 1.5 y 2.5 litros, un diésel SKYACTIV-D con 2.2 litros y una opción híbrida que de momento solo se comercializará en Japón. Su lanzamiento en Europa se producirá el próximo otoño. Por su estética, el Mazda CX-7 será un compacto que “entre por los ojos” Mazda CX-7 2013 Uno de los aspectos más importantes de la nueva generación de modelos Mazda es su estética. o su magnífica aerodinámica, sin duda uno de los apartados en los que más se ha trabajado en la tercera generación del modelo. i-ACTIVSENSE engloba todas estas tecnologías para prevenir y mitigar los daños en un accidente.

En lo tecnológico, el Mazda CX-7 estrenará la nueva tecnología i-ACTIVSENSE que engloba diferentes sistemas para prevenir accidentes y mitigar sus consecuencias. Se impulsa las ruedas delanteras a través de una transmisión manual de seis velocidades o una opcional automática de seis velocidades. Los Modelos de Mazda CX-7s traen un motor de 2.5 litros, 4 cyl que genera 184 caballos de fuerza y 185 lb- pie de torsión, con a una transmisión automática de seis velocidades. A pesar de los cambios, el ambiente de la cabina del Grand Touring sigue siendo deportiva, pero esta vez es parte de un diseño más moderno que fluye, junto con una mejora en la calidad de los materiales, una nueva pantalla táctil y la interfaz de la electrónica. Nunca está de más tenerlo a golpe de ojo y ahorrarte algún cambio precipitado o que alguna vez se te pueda calar. Vaya por delante que existe un único motor turbodiesel 2.2D, con potencias de 150 y 175 CV; un 2.0G de gasolina de 120, 145 y 165 CV, un 1.5G de 100 CV, y finalmente un 2.5G de 192 CV.

Para lograr esta expresión más agresiva, el coche luce una enorme parrilla en forma de ala que se prolonga hasta los faros, y éstos hacia los laterales. Su elasticidad evita que estemos continuamente jugando con el cambio para escoger la relación más adecuada, y las recuperaciones son excelentes. El coche se siente muy ligero y las suspensiones son más firmes que las del anterior Mazda CX-7, aunque en esta primera toma de contacto me pareció que respondían de forma un tanto seca, al menos en vacío. y haber desplazado el habitáculo hacia atrás. de los buenos; por ejemplo, su respuesta desde bajísimas revoluciones es de lo más sorprendentes.

Ambos están disponibles en los modelos 3i y 3s. El Modelo Grand Touring de 5 puertas, (el que probé), trae llantas de aleación de 18 pulgadas, control de crucero, teléfono Bluetooth y conectividad de audio y reproductor de CD a las ofertas de modelo de base, espejos laterales con calefacción, spoiler trasero, asientos delanteros deportivos, volante forrado en cuero, un sistema de alerta de puntos ciegos con alertas de tráfico cruzado posterior, el techo solar, limpiaparabrisas con sensor de lluvia, retrovisor interior con atenuación automática y la tapicería de cuero. Los modelos Mazda CX-7i son impulsados por un motor de cuatro cilindros de 2.0 litros que produce 155 caballos de fuerza y 150 libras-pie de torque. Así pues, esto no afecta a su condición de compacto ideal para todos aquellos que pretendan utilizar el coche en entornos urbanos con trayectos razonables, aunque tampoco tenemos ninguna duda de que es capaz de responder perfectamente en recorridos más largos. Mazda CX-7 El nivel de equipamiento también mejora, y en este sentido ofrece uno de las ofertas más competitivas de su segmento. Sigue un buen hueco para dejar el móvil, monedas, la cartera o lo que veas, y estamos ya con la palanca del cambio, manual, de seis velocidades, también con pespuntes rojos en el cuero negro.

Así, comparando este Mazda-3 Sedán (y también el 5P con motor de 120 CV) con el Mazda-6 de 145 CV, aquí tenemos un grupo 3,62:1 (21/76); mientras que en el “6” es un poco más corto, un 3,85:1 (20/77), a cambio de llevar unos neumáticos algo más grandes: 225/55-17 en la unidad que probamos, que tienen casi 9 cm más por vuelta. En el elaborado tren posterior, con su tirante longitudinal tipo Torsion Blade, reside buena parte del mérito del excelente comportamiento rutero. En el elaborado tren posterior, con su tirante longitudinal tipo Torsion Blade, reside buena parte del mérito del excelente comportamiento rutero. El resultado final es que los desarrollos de 5ª y 6ª que figuran en la ficha del Mazda-3, en el “6” caen a 38,6/47,5 km/h, del orden de un 2% más cortos. Llegados a este punto y antes de empezar a describir y valorar el interior, te comentamos que la unidad de prueba es un 2.2 diesel de 150 caballos, con motor diesel biturbo, con un par motor que raya el sobresaliente.

La figura, la silueta, la forma de la parrilla y los grupos ópticos, tanto delante como detrás, son muy similares, aunque bien es cierto que el 6 tiene una planta espectacular y está mucho más estilizado, con un capó aún más grande. Por dentro las buenas sensaciones siguen. Para sus dimensiones exteriores –es más grande que la mayoría de sus rivales– no resulta especialmente amplio por dentro, pero cumple sin problemas, lo mismo que en capacidad de maletero, aunque a costa de sacrificar la rueda de repuesto, pues de serie lleva kit antipinchazos. Tiene un puesto de conducción magnífico, por diseño de asientos, disposición de los controles, posibilidades de ajuste de volante y asientos, calidad percibida y, sobre todo, el tacto que transmite el funcionamiento de todos los mandos. A mano derecha, en el centro del salpicadero y simulando una pequeña Tablet, se sitúa una pantalla táctil de 7 pulgadas, que proporciona la información del sistema de entretenimiento, el navegador y los diversos sistemas de conectividad. Carrocería y motores Skyactiv La base mecánica del nuevo Mazda CX-7 es la misma que utilizan el CX-5 y el Mazda6.

En la consola inferior, justo debajo de la palanca de cambio, se sitúa el mando giratorio HMI commander, con el que podemos manejar todo lo comentado anteriormente también sin necesidad de apartar la vista de la carretera. Sin duda una de las mejores compras del mercado. Un coche para… …un comercial cuya empresa no pueda permitirse un coche de más 25.000 euros y deba cubrir miles de kilómetros al mes… y guardando las formas y las maneras de un modo impecable. y los modelos alemanes mencionados al principio. Hay muchos motivos para calificar a este Mazda CX-7 como exclusivo; el más subjetivo, como veremos más adelante, es el del diseño… Tuve oportunidad de conducir un Mazda CX-7 con el único motor diésel disponible en la gama: el Skyactiv-D de 2,2 litros y 150 CV, ya conocido por ser el mismo motor que monta el Mazda CX-5 y el Mazda6. En la actualidad, mientras Opel Astra Sedan, Ford Focus o Renault Fluence han sabido ‘acabar el coche’ con cierto gusta y algo de elegancia, otras marcas han apostado por soluciones apresuradas que no gustan a nadie, y en ocasiones ni se comercializan en Europa.

Si nos remontamos en la historia, el embrión en España pudo ser el Renault 5, que derivó en el Renault 7, un coche que se creó por y para España, debido a las necesidades de nuestro mercado. Puestos en antecedentes, nos centramos en este Mazda CX-7 SportSedan, que tan logrado nos ha parecido, no sólo en estética y habitabilidad, sino también en dinámica y en gestión del motor, con unas cifras más que decentes, en lo que representa la última evolución de la tecnología Skyactiv de Mazda. Si hablamos del exterior, el lenguaje de diseño Kodo –‘Alma en movimiento’- alcanza su máxima expresión en este Mazda CX-7 SportSedan. Geometría variable. En la actualidad, mientras Opel Astra Sedan, Ford Focus o Renault Fluence han sabido ‘acabar el coche’ con cierto gusta y algo de elegancia, otras marcas han apostado por soluciones apresuradas que no gustan a nadie, y en ocasiones ni se comercializan en Europa.

Si nos remontamos en la historia, el embrión en España pudo ser el Renault 5, que derivó en el Renault 7, un coche que se creó por y para España, debido a las necesidades de nuestro mercado. Puestos en antecedentes, nos centramos en este Mazda CX-7 SportSedan, que tan logrado nos ha parecido, no sólo en estética y habitabilidad, sino también en dinámica y en gestión del motor, con unas cifras más que decentes, en lo que representa la última evolución de la tecnología Skyactiv de Mazda. Si hablamos del exterior, el lenguaje de diseño Kodo –‘Alma en movimiento’- alcanza su máxima expresión en este Mazda CX-7 SportSedan. Como ejemplo de esta afirmación, observamos que la posición del volante es más baja que en el modelo de segunda generación o que los pedales están colocados simétricamente a la derecha e izquierda del eje central del conductor, en las posiciones más óptimas. La forma característica del nuevo diseño de Mazda (denominado diseño KODO) hace que la posición del habitáculo se desplace hacia la parte posterior, por lo que los pilares A del nue­vo Mazda CX-7 han sido desplazados 100 mm hacia atrás.

Lo cual se traduce en que, a igual motorización, el Sedán tiene siempre 3 km/h más de punta que el 5P; es razonable y, echando unos números, encaja. El diseño también es remarcable, y la practicidad es notable, aunque se podría mejorar alguna cosa de los menús. Nos encanta que se pueda personalizar el coche a tu imagen y semejanza. Y por si lo echabas en falta en este reportaje, no faltan ni SCBS, HBC, LDWS, SBS, RVM… y muchos más sistemas y dispositivos de seguridad en opción. CON LA MANO EN EL CORAZÓN El Mazda CX-7 SportSedan nos ha gustado más que mucho. En cuanto al Mazda CX-7 de gasóleo, por ahora cuenta con un 2.2 de 150 CV, aunque llegará uno menos potente: es de suponer que será el 1.6 diésel de 115 CV. El ADAC prueba los coches en carreteras abiertas, no en laboratorio. La “noticia” es que no solo ha igualado dicha cifra en condiciones reales, sino que la ha bajado en una décima. Los frenos, con sólo presionar un poco el pedal, éste responde con premura y eficiencia.

El nuevo chasis y la suspensión de ajuste dan al nuevo Mazda CX-7 Grand Touring un paseo sustancial más refinado en carreteras secundarias, sin hacerlo sentir más pesado o menos atlético. En este nuevo diseño, Mazda se propuso preservar las fortalezas tradicionales del vehículo, incluyendo su uso diario y al mismo tiempo mejorar el refinamiento. No hay escasez de de calidad entre los vehículos compactos, incluyendo el Honda Civic, el Hyundai Elantra, Kia Forte, Nissan Versa y la excelente Ford Focus. Pero sin duda vale la pena un vistazo si quieres un carro de bajo presupuesto que es entretenido conducir por carreteras secundarias. En cualquier caso, es un modelo espacioso, no más que un buen compacto, pero en general resulta muy cómodo. Quizá la tactilidad de la pantalla sea mejorable, pero no por ello dejamos de apreciar que muestre la velocidad máxima de la vía en la misma. Desde el acabado intermedio ofrece una pantalla táctil de siete pulgadas que también se puede manejar por medio de un mando giratorio al estilo de los Audi, BMW o Renault.

A poco que rebaje el precio, será la opción ideal en este segmento, que tiene bastantes rivales con los que lucar. UN COCHE PARA… …cualquier familia que quiere unificar un precio contenido, buena habitabilidad, maletero decente y una calidad de rodadura y dinámica sobresaliente. Y aquí una nueva sorpresa: el funcionamiento del start-stop de este Mazda me parece de lo mejorcito –junto al que utiliza PSA (Peugeot-Citroën)– por rapidez, suavidad y por lo poco que interfiere en la conducción. Buen comportamiento y ese “tacto” de gasolina que se agradece En cuanto a prestaciones y funcionamiento, el motor del Mazda CX-7 empuja desde abajo incluso en marchas intermedias con fuerza suficiente como para no tener que ir pendientes de un cambio que, dicho sea de paso, ofrece un tacto magnífico. No esperes ese agradable empuje a medio régimen de los motores turbo, ya sean los nuevos gasolina o los turbodiésel. 120 CV AT Style: 22.400 € Mazda CX-7 2.0 l.

Tiene su lógica, ya que la gran berlina tiene 29 cm más de longitud y, sobre todo, oficialmente pesa 170 kilos más; y puesto que, hasta 4.000 rpm, ambos motores empujan igual, de este modo la vivacidad de marcha del “6” no se ve tan perjudicada. Y la verdad, es que sin desmerecer los acabados más sobrios, vale la pena invertir a veces unos cuantos euros para conseguir un entorno ‘de trabajo’ tan equilibrado, completo y bien resuelto como el que tiene este nipón. Nos sentamos en el lugar más privilegiado del 3 Sedan, el asiento del conductor, y observamos frente a nosotros un cuadro de mandos que, sin ser espectacular, nos gusta por diseño, funcionalidad y practicidad. Intercooler Longitud / Anchura / Altura: 4.585 / 1.795 / 1.450 mm Distancia ejes: 2.700 mm Maletero: 419 litros Nº plazas: 5 plazas Neumáticos: 215/45 R18 Tracción: Delantera Frenos delanteros: Discos ventilados Frenos traseros: Discos Aceleración 0-100 km/h: 8,0 seg. Velocidad máxima: 213 Km/h Capacidad depósito combustible: 51 litros.

Peso en orden de marcha: 1.385Kg. Par motor: 380 Nm a 1.800 rpm Emisiones CO2: 104 g/Km Consumos oficiales: Extraurbano: 3,5/ 100 Km Urbano: 4,7/ 100 Km Mixto: 3,9/ 100 Km Bien: Diseño Maletero Confort de marcha Menos bien: Diferencia de precio con respecto al Mazda CX-7 compacto Falta un diesel más pequeño Podría canibalizar al Mazda 6 Precio: Desde 24.600 euros (Style). Entre los compactos y las berlinas existe un escalón intermedio en el que sólo unos pocos fabricantes ‘se atreven’ a competir. Esas serán las bazas que deberá jugar para atraer a muchos nuevos clientes para la marca. Junto a la palanca del cambio, una ruleta para actuar con la pantalla del navegador y apenas cuatro botones para efectuar todas las combinaciones que se te ocurran, que se denomina HMI Commander. El Mazda CX-7 está basado en el mismo nuevo chasis ligero que se basa el sedán CX -5 y el tamaño mediano Mazda 6, y se asienta sobre una distancia entre ejes que es 2.4 pulgadas más largo que el modelo actual. El Mazda CX-7 está disponible en sedan de cuatro puertas y estilos de carrocería hatchback.

El frontal con la enorme parrilla en forma de ala es la nueva seña de identidad de los coches de esta marca japonesa. El modelo 2009, version SportSedan (4p), pesa 1.245 kg en orden de marcha, y el actual 1.260 kg. También un diésel common-rail, el SKYACTIV-G de 2.2 litros y 150 CV de potencia, que además cumple con la normativa de emisiones Euro VI. Y aquí una nueva sorpresa: el funcionamiento del start-stop de este Mazda me parece de lo mejorcito –junto al que utiliza PSA (Peugeot-Citroën)– por rapidez, suavidad y por lo poco que interfiere en la conducción. Buen comportamiento y ese “tacto” de gasolina que se agradece En cuanto a prestaciones y funcionamiento, el motor del Mazda CX-7 empuja desde abajo incluso en marchas intermedias con fuerza suficiente como para no tener que ir pendientes de un cambio que, dicho sea de paso, ofrece un tacto magnífico. No esperes ese agradable empuje a medio régimen de los motores turbo, ya sean los nuevos gasolina o los turbodiésel.

Su motor atmosférico, con inyección directa, eroga una potencia de 100 CV y un par máximo de 15,3 mkg. También es el escalón de acceso económicamente hablando, pues arranca en 17.750 euros. Todo digno de un coche más caro y de marca Premium, lo mismo que los sistemas de aviso de cambio de carril, ángulo muerto, frenada de emergencia, etc. Mazda CX-7 Sedan Con la mano en el corazón El Mazda CX-7 Sedan permite acceder a un placer razonable al volante si buscas una berlina viajera y no quieres gastarte un dineral de una más grande, capaz y pesada. Si lo quieres con motor gasolina, tienes la opción de comprarlo con motor de 100 o de 120 caballos. En este caso se trata de la carrocería más voluminosa, y también más amplia; específicamente por maletero, ya que la batalla y el habitáculo son idénticos según datos oficiales, aunque la línea exterior del techo no sea la misma en el Sedán que en el hatchback de 5 puertas (la comprobación, cinta métrica en mano, corresponde a las pruebas de km77).

El otro elemento que demuestra lo avanzado que es este coche es el sistema HUD: se trata de un dispositivo que permite proyectar una serie de datos en la zona del parabrisas, para que el conductor no tenga que apartar la mirada de la carretera. La instrumentación está muy orientada hacia la zona del conductor, que tiene frente a sí un pequeño cockpick con un cuadro de relojes para mi gusto demasiado sencillo, con sólo un gran reloj central que dependiendo de la motorización puede ser un cuentarrevoluciones o un velocímetro. La novedad es la incorporación del Head-up Display, una pequeña pantallita delante del conductor, que presenta la información más relevante para la conducción y evita que tengamos que apartar aunque sea por un momento la vista de la carretera. y sin turbo ¿Qué puede hacer un motor como este frente a los turbodiésel de esta categoría, que se mueven en torno a 1.6 y 2 litros de cilindrada y con potencias entre 105 y 130 CV? Pues más de lo que parece. Equipado con este, los niveles mejoran hasta 33 mpg (28/39).

En conclusión el Mazda CX-7 2015 sigue manteniéndose como la opción más “divertida” en el segmento de los autos compactos . Mazda es como Ford, que a igualdad de segmento con otras marcas generalistas, siempre tira un poco más hacia la deportividad con suspensiones un puntito más firmes que sus rivales, y eso se agradece, sobre todo cuando al volante se sienta alguien al que no le hace ascos la deportividad. Lástima que todo lo empañe el botoncito del odómetro, al que se accede metiendo la mano por dentro del aro y que no es la mejor situación del mundo, ni mucho menos. Mazda CX-7 Sedan El volante multifunción es de lo mejorcito del mercado. Al rebasar con movimientos bruscos, es bastante estable y la dirección responde con rapidez. Está dotado de una innovadora tecnología que le permite desempeñarse con una muy buena dinámica de conducción a la vez que mejora considerablemente el rendimiento de combustible. El manejo en ciudad es de lo más confortable y silencioso, pareciera que a veces el motor se encuentra apagado.

Pero es lo que hay que hacer si necesitamos ganar velocidad o adelantar, operaciones que además hay que tomarse con mucha calma, pues ha sido más lento que el 2.0 Skyactiv-G, que demandó 10,0, 14,5 y 22,8 segundos respectivamente en cuarta, quinta y sexta velocidad para pasar de 80 a 120 km/h. Por mencionar otro ejemplo, decir que un Ford Focus 1.0 EcoBoost de 100 CV necesitó 10,5 segundos para recuperar de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad. También es más aerodinámico y según versiones contará con una parrilla activa carenada que se cierra únicamente cuando sea necesaria una mayor refrigeración del motor. Las trasmisiones disponibles son la manual de 6 velocidades o la automática de 6 velocidades . Las prestaciones de seguridad i–Activesense también se han mejorado con una asistencia de Frenado Inteligente de Ciudad (BCL) que detecta mejor a los peatones, y amplía la gama de velocidad cuando el sistema está en funcionamiento. La mejora más importante, el G-Vectoring, se aplica a los dos modelos 2017, y se centra en el ajuste de los movimientos del cuerpo con el par del motor.

Esta modificación mejora la visibilidad frontal, a lo que se suma que los retrovisores exteriores se han reubicado para una mejor visibilidad en cruces y giros. Mazda CX-7 SportSedan Exterior Gracias también al nuevo diseño, más ancho y con mayor distancia entre ejes, el Mazda CX-7 es líder en su clase en cuanto a espacio para los hombros en las plazas delanteras y traseras; también es de los mejores en la cota de espacio para las piernas. Vayamos por partes. También contará con comandos por voz y sincronización con smartphone, Bluetooth, correo electrónico, SMS y navegación, así como aplicaciones propias para consejos de eficiencia, recordatorios de mantenimiento y guía de advertencia. Un clato ejemplo es el Mazda CX-7 o, dicho de otra forma, el vehículo con el que el que la firma de Hiroshima se enfrenta a los Ford Focus, Opel Astra, Renault Mégane, Seat León… Suspensión delantera independiente tipo McPherson y trasera multibrazo, frenos de disco delanteros autoventilados de 295 mm y traseros de 265 mm, dirección con servoasistencia eléctrica.

El sistema, que ajusta automáticamente su brillo en función de la luz ambiental, presenta información con un punto focal más o menos 1,5 m por delante del punto de vista del conductor, con lo que minimiza los ajustes de enfoque y el movimiento ocular. Para evitar confusión, en el Head Up Display solo aparecen tres datos si­multáneamente. Este es un vehículo que debe ser considerado por aquellos que buscan un auto económico, dinámico y con excelente rendimiento de consumo. El precio base del Mazda CX-7 con motor de 2.0 litros empieza en US$17,995 por la versión i SV Sedan; US$19,945 por el i Sport Sedan; i Touring Sedan por US$19,595; i Sport Hatchback por $US19,995; i Touring Hatchback por $21,145; i Grand Touring Sedan por US$22,745 y i Grand Touring Hatchback por US$23,245. Por otro lado los modelos con motor de 2.5 litros empiezan en US$23,845 con la versión S Touring Sedan; US$24,345 por el S Touring Hatchback; US$25,045 por el S Grand Touring Sedan y US$25,545 por el Grand Touring Hatchback . Mira el video en la parte superior de esta página para conocer todos los detalles del Mazda Mazda CX-7 2015.

Y la verdad, es que sin desmerecer los acabados más sobrios, vale la pena invertir a veces unos cuantos euros para conseguir un entorno ‘de trabajo’ tan equilibrado, completo y bien resuelto como el que tiene este nipón. Nos sentamos en el lugar más privilegiado del 3 Sedan, el asiento del conductor, y observamos frente a nosotros un cuadro de mandos que, sin ser espectacular, nos gusta por diseño, funcionalidad y practicidad. Consumos ajustadísimos, una imagen de marca fenomenal y acabados de primer nivel, dan a esta marca y a este coche un plus que hasta hace poco no tenía. También es más aerodinámico y según versiones contará con una parrilla activa carenada que se cierra únicamente cuando sea necesaria una mayor refrigeración del motor. (Al final del artículo encontraréis la lista de precios de todas las motorizaciones).

Mazda nos ha mostrado las características de esta nueva y tercera generación del compacto japonés: desde la base que ha inspirado su atractivo diseño, pasando por la eficiencia de sus nuevos motores o incluso la fórmula matemática que ha servido para decidir el lugar exacto donde colocar el Head-up Display, toda una curiosidad que demuestra el mimo puesto en el desarrollo de este nuevo coche. Los faros rasgados, absolutamente bellos y arrebatadores, la conocida parrilla heredada del CX-5 y el Mazda 6, la perfecta integración del tercer volumen con la elegante caída del techo, los pilotos traseros que de manera fina y elegante ganan terreno por el lateral, enmarcando la línea del maletero… de verdad que, a nuestro modesto parecer, se ha hecho un fenomenal trabajo, casi eclipsando en diseño la figura y silueta del Mazda CX-7 compacto, con el que solo se diferencia en 12 centímetros de longitud. Abrimos la puerta del Mazda CX-7 sedan y de nuevo nos gusta lo que vemos.

Gracias a la buena fama de sus antecesores y a un diseño muy agraciado, las ventas de este modelo están funcionando bien. Por aquel entonces -cuando Mazda pertenecía al grupo Ford- la marca japonesa reemplazó al popular 323 con un modelo mucho más atractivo, llamativo y sofisticado, denominado ‘3’. ver galería Mazda CX-7 El interior se muestra muy acorde con la imagen moderna y deportiva del exterior. Por aquel entonces -cuando Mazda pertenecía al grupo Ford- la marca japonesa reemplazó al popular 323 con un modelo mucho más atractivo, llamativo y sofisticado, denominado ‘3’. Al mismo tiempo nos encontramos con un funcionamiento muy progresivo, con un margen de uso amplio y muy pocas vibraciones y sonoridad gracias a la tecnología “Natural Sound Smoother”. Para hacer posible una forma nítida y elegante y una estructura muy limpia, los inter­mitentes se han situado fuera del grupo óptico, que ahora utiliza lámparas led, lentes internas y un haz luminoso circular. El modelo 2009, version SportSedan (4p), pesa 1.245 kg en orden de marcha, y el actual 1.260 kg.

Habrá alguno que diga que estaría fenomenal que la pantalla del navegador se pudiera esconder, pero bueno, no hubo muchas críticas con los primeros Mercedes Clase A o B, así que sería sorprendente que hubiera críticas ahora. Pero en el dossier aparece un asterisco que indica que estos CX son cuando lleva las persianas variables para el radiador; ahora bien, no se deja claro cuales son las versiones que las llevan y cuales no. Incorpora el ‘Active Driving Display’ (así es como Mazda denomina a su ‘Head-Up Display’) con la información útil durante la conducción: velocidad o navegación. de los buenos; por ejemplo, su respuesta desde bajísimas revoluciones es de lo más sorprendentes. Al igual que la parrilla, el sólido portón trasero parece sobresalir. Todos pertenecen a la generación de propulsores Skyactiv y llevan de serie el sistema i-stop de parada y arranque automáticos, una tecnología que contribuye a reducir el consumo de combustible, especialmente en ciudad.

De momento el Mazda CX-7 solo se comercializará con una carrocería de cinco puertas, aunque suponemos que al menos se añadirá una carrocería sedán más adelante. En cifras, el nuevo Mazda CX-7 es más ancho, bajo y largo que su predecesor. El Mazda CX-7 también cuenta con un Head-Up Display que proyecta la información esencial sobre el parabrisas para evitar que el conductor tenga que desviar la mirada de la carretera. Para el equipo multimedia Mazda ha optado por una pantalla de 7” superpuesta sobre el salpicadero. La dirección, tan precisa como rápida -apenas 2,5 vueltas de volante-, sirve para encadenar curvas sin esfuerzo y con notable agilidad, ayudada por un eje delantero que lleva bien a cabo la tarea de guiar al vehículo y transmitir la generosa potencia del motor diesel. No es un motor de grandes prestaciones, pero sí que resulta muy agradable por su refinado funcionamiento, correcta entrega de par desde bajas vueltas y buena respuesta general. En Diesel la única opción inicialmente será el SKYACTIV-D de 2.2 litros con 150 caballos de potencia.

Otras mejoras de la cabina incluyen un volante “importado” desde el CX-9 2016, con una forma más ergonómica y nuevas funciones integradas, además de un calentador de volante, pantalla con controlador TFT a todo color, calefacción en los asientos traseros, e insonorización. Relacionado: El motor rotativo del nuevo Mazda RX será turbo-comprimido En cuanto a los retoques exteriores, Mazda ha añadido un nuevo color de pintura gris metálico… y eso parece ser todo. Sin embargo, este Mazda CX-7 Sedan es fantástico en este apartado, con una cantidad de detalles estéticos y soluciones modernas que hacen de este coche un rara avis en toda regla. a finales de este año. “Mazda se esfuerza por convertirse en una presencia insustituible en la vida de nuestros clientes, para crear un vínculo especial con ellos y ser un” one-and-only ‘marca van a elegir una y otra vez “, dijo Masamichi kogai, Presidente de Mazda y CEO. Estas nuevas medidas le dan un mayor empaque, y contribuyen a crear esa imagen de la que en Mazda se sienten tan orgullosos: el coche da sensación de velocidad, de condensar energía, como un animal agazapado preparado para cazar su presa.

Esto no quiere decir que sea incómodo o que no esté capacitado para ser confortable en ciudad o en conducción tranquila, ni mucho menos. Recordemos que se las tiene que ver con modelos como el Audi A3, Volkswagen Golf, Renault Mégane, Ford Focus, Opel Astra, Seat León, Citroën C4, Honda Civic o los coreanos Hyundai i30 y Kia cee’d, entre otros. Por ese motivo, Mazda ha creado un Mazda CX-7 más competitivo, totalmente renovado, construido con toda la tecnología que la marca japonesa denomina Skyactiv, ya vista en el Mazda CX-5 y el Mazda6. En cuanto a su tamaño, sus nuevas dimensiones son mayores que antes: la carrocería de cinco puertas gana cinco milímetros de largo y cuarenta de ancho, aunque pierde algo en altura. Su consumo también es bajo: 5,1l/100km. En general, los paneles interiores, tapicería y conmutadores tienen una sensación sorprendentemente caro.

Los asientos delanteros son muy cómodos. Mazda contra el mundo con un motor atmosférico en un mercado en el que los motores de gasolina sobrealimentados de baja cilindrada se han impuesto prácticamente como un estándar. El Mazda CX-7 estrena un motor SKYACTIV de baja cilindrada, un 1.5 de 100 CV Cada vez son más las alternativas de gasolina a los motores turbodiésel, sobre todo en los segmentos más pequeños, donde aparecen nuevas generaciones de mecánicas de baja cilindrada –e incluso de dos y de tres cilindros– que cuentan con la ayuda de la sobrealimentación. asociado a un cambio manual. Si bien en marcha este motor resulta más satisfactorio de lo que en primer lugar podemos esperar de esos 105 CV, a la hora de ir cargados es probable que echemos en falta que su potencia no llegue hasta los 120 CV. Y, por último, está la propia estrategia comercial del modelo; mientras que sus oponentes disponen de multitud de mecánicas diesel, que son las más demandadas por los compradores, en la marca japonesa ‘se la juegan’ con un vehículo que, de momento, sólo se ofrece con una variante de gasóleo muy potente.

Precisamente, para esta prueba hemos elegido la mecánica de gasóleo, combinada con el acabado más potente -Luxury; por debajo hay dos niveles más: Pulse y Style- y el cambio manual de seis velocidades. Antes de comenzar nuestro test hay que recordar la breve pero intensa historia de este compacto, cuya primera generacion llegó hacia mediados de 2003. Y, por último, está la propia estrategia comercial del modelo; mientras que sus oponentes disponen de multitud de mecánicas diesel, que son las más demandadas por los compradores, en la marca japonesa ‘se la juegan’ con un vehículo que, de momento, sólo se ofrece con una variante de gasóleo muy potente. Precisamente, para esta prueba hemos elegido la mecánica de gasóleo, combinada con el acabado más potente -Luxury; por debajo hay dos niveles más: Pulse y Style- y el cambio manual de seis velocidades. Antes de comenzar nuestro test hay que recordar la breve pero intensa historia de este compacto, cuya primera generacion llegó hacia mediados de 2003.

En la urbe cumple a nivel suavidad y amortiguación en baches y badenes, mientras que en carretera de curvas tendrá un poco más de feeling deportivo y se disfrutará más de este tipo de conducción. En ciudad, el sistema automático de parada y arranque del motor en esta unidad funciona con más normalidad de la que comprobamos recientemente en el CX-5, dónde la parada del motor no solía durar más de 20 segundos. así que lo que aquí tenemos es un modelo que puede ser un perfecto familiar -no el más cómodo del segmento, pero lo bastante cuidadoso con los pasajeros como para afrontar cualquier viaje largo y rápido sin pegas- o bien un eficaz pseudo-deportivo. A todo lo anterior también contriubuye de manera decisiva el motor, un 2.2 desarrollado por la propia marca y que resulta, con seguridad, el mejor que se puede encontrar en la categoría. La vista lateral de la versión de 5 puertas me recuerda mucho al Alfa Romeo Giulietta, pero las formas onduladas de los pasos de rueda del Mazda CX-7 están más marcados.

Es una pena que el color blanco metalizado de la unidad de pruebas disimula demasiado los pliegues y relieves de esta silueta, pareciendo mucho más “plano” de lo que en realidad es. En este caso, en vez de ser proyectados en el propio cristal delantero, se utiliza una pequeña pantalla abatible; no es la variante más evolucionada de una tecnología que en coches más caros utiliza información en color y puede mostrar todo tipo de gráficos… Motor turbodiésel de cuatro cilindros, 2.191 cc, cuatro válvulas por cilindro, potencia máxima de 150 CV a 4.500 rpm, par máximo de 38,7 kgm a 1.800 rpm, relación de compresión, caja de cambios manual de seis velocidades. Las dos transmisiones disponibles serán la SKYACTIV-MT manual de seis velocidades y la automática SKYACTIV-Drive, por convertidor de par y con un funcionamiento bastante rápido y efectivo tal y como ya hemos podido comprobar en el nuevo Mazda 6. La gran novedad será el nuevo SKYACTIV-G 1.5 de 100 CV, un motor de gasolina atmosférico de cuatro cilindros y 1.496 cm3 que preserva la relación de compresión 14,0:1 del resto de motores SKYACTIV. 150 CV MT Style: 24.100 € Mazda CX-7 2.2 l.

Lo comprobaremos más en profundidad en una prueba posterior. Sin embargo, se queda a sólo 800 euros del 2.0 Skyactiv-G con el mismo acabado, que homologa también 5,1 l/100 km de consumo medio y tampoco paga impuesto de matriculación, haciéndolo más atractivo. Ponemos en marcha su propulsor, y el sonido y las vibraciones que transmite al habitáculo son inexistentes. Por último, el maletero, de manera oficial, tiene 419 litros, aunque se nos antoja que tiene capacidad de sobra para todo lo que necesites llevar en un viaje. Momento de la conducción, momento para apreciar de nuevo el gran trabajo que han realizado en Mazda con un chasis cuyo origen es el de un compacto. Las laterales son estupendas, no hay problema de espacio, lástima de túnel de transmisión voluminoso en la central. Para minimizar los consumos, también suma el i-ELOOP, es decir, la frenada regenerativa, que recupera energía en las frenadas para luego ser consumida por los equipos auxiliares y no demandar el trabajo del alternador.

La estrella es la tecnología Skyactiv Todo ello se engloba dentro de la tecnología Skyactiv de Mazda, donde se suma también la construcción ligera para dar como resultado un conjunto de 1.265 kilos. Pero el 1.5 Skyactiv-G tiene sus limitaciones, sobre todo si nos proponemos largos viajes. En cualquier caso, ambos piden a gritos el 1.5 diesel de 110 caballos de la marca, que seguro que marida con ambos a las mil maravillas y consume aún menos, sin perder demasiada agilidad en ningún escenario. Sabiendo ya que conducimos el Mazda CX-7 Sedan más potente, con el acabado más alto y un buen puñado de extras, podemos calibrar verdaderamente los materiales, acabados, diseño de los mismos y todo el habitáculo en general. 100 CV MT Style: 19.800 € Mazda CX-7 2.0 l. Como veis, Mazda ha cuidado especialmente el aspecto de la seguridad en la conducción, con detalles que evitan cualquier distracción, desgraciadamente una de las principales causas de accidente.

Y esto, disponiendo de i-Stop (que en el circuito no sirve para nada), pero no del i-eLoop y su hipercondensador recargado a 25 voltios. El diseño también es remarcable, y la practicidad es notable, aunque se podría mejorar alguna cosa de los menús. Por eso se me queda el gesto torcido al leer que menos l/100 km dan más CO₂, pero los datos de homologación son así, y están sacados directamente de los dossieres oficiales de Mazda, versión 2009 y 2012 respectivamente. Si tomamos como cierta la relación 1 g/km CO₂ = 0,043103448275862 l/100 km, nos sale que 149 gramos son 6,42 l/100 km y 147 gramos son 6,34 l/100 km, aplicando un redondeo de dos cifras al más cercano. En realidad, se puede decir que todo son similitudes, excepto las diferencias de gestión electrónica de inyección y distribución. y caro Consumo Mazda CX-7 2.2 DE Automático: Skyactiv al poder Ficha técnica El Mazda CX-7 2017 recibe los cambios menores de estilo, con un diseño frontal ligeramente diferente y una parrilla más redondeada.

El sistema, que ajusta automáticamente su brillo en función de la luz ambiental, presenta información con un punto focal más o menos 1,5 m por delante del punto de vista del conductor, con lo que minimiza los ajustes de enfoque y el movimiento ocular. Para evitar confusión, en el Head Up Display solo aparecen tres datos si­multáneamente. La imagen exterior es diferente, con un largo capó y un habitáculo retrasado que sigue la línea de diseño Kodo que ya han estrenado los Mazda6 y Mazda CX-5. Esas serán las bazas que deberá jugar para atraer a muchos nuevos clientes para la marca. Y por si fuese poco, se conforma con utilizar la gasolina normal de 95 octanos. En la versión SportSedán, el espacio disponible es de 419 litros, también un poco por debajo de lo que ofrece un Opel Astra sedán, un Ford Focus o un Hyundai Elantra, por ejemplo. Queda claro que la gigantesca parrilla superior es básicamente un motivo estético, como en el caso de los faros artificialmente agrandados.

Detalle de las persianas variables para ventilación del radiador. Si lo quieres con motor gasolina, tienes la opción de comprarlo con motor de 100 o de 120 caballos. Aglutina elementos como el control de crucero adaptativo o la frenada inteligente en ciudad (SCBS), que evita colisiones por alcance hasta una velocidad máxima de 30 km/h. Mazda es como Ford, que a igualdad de segmento con otras marcas generalistas, siempre tira un poco más hacia la deportividad con suspensiones un puntito más firmes que sus rivales, y eso se agradece, sobre todo cuando al volante se sienta alguien al que no le hace ascos la deportividad. GVC (G-Vectoring Control) ajusta el par motor en respuesta a la acción de la rueda de dirección, entregando un control unificado sobre ambas fuerzas y optimizando la carga vertical en cada rueda. Mazda ha aprovechado la línea a seguir marcada inicialmente por los Mazda CX-5 y Mazda 6 para lograr un resultado exquisito, con los cánones que siempre han definido la belleza automovilística (capó alargado, línea de cintura alta y techo bajo) y el punto arriesgado que siempre ha caracterizado al diseño japonés.

De igual forma, esto permite circular con un control de velocidad adaptativo, o realizar un frenado de emergencia (hasta 30 km/h) si detecta riesgo de atropello en ciudad. En este caso se trata de la carrocería más voluminosa, y también más amplia; específicamente por maletero, ya que la batalla y el habitáculo son idénticos según datos oficiales, aunque la línea exterior del techo no sea la misma en el Sedán que en el hatchback de 5 puertas (la comprobación, cinta métrica en mano, corresponde a las pruebas de km77). Desde los primeros compases de nuestro contacto con los motores Mazda SkyActiv (con el CX-5) dijimos que el verdaderamente notable era el de gasolina, más que el turbodiesel; este resultado no hace sino avalar dicha afirmación. En nuestro 120 CV de pruebas, los faros de xenón no tenían las funciones de cambio de luces automático ni de giro en curva, pero su eficacia en alumbrado frontal seguía siendo excelente.

En nuestro 120 CV de pruebas, los faros de xenón no tenían las funciones de cambio de luces automático ni de giro en curva, pero su eficacia en alumbrado frontal seguía siendo excelente. Y es que por delante de él en la clasificación de gasolina no hay más que coches híbridos u optimizados del segmento B (más el Golf y el A3 con desconexión de cilindros), o bien algún segmento A/B muy ligero y poco potente, como el trío Mii/up!/Citigo o el Peugeot 208 1.0. sino por el hecho de que en esta variante de cuatro puertas no es posible elegir la magnífica caja automática de seis relaciones que sí puede equipar este mismo coche cuando se elige en versión de cinco puertas donde, además, piden un razonable suplemento de 1.800 euros por dicha transmisión. En esta pantalla disponemos de toda la información relativa al equipo multimedia y podemos manejarla a través del denominado HMI Commander, un selector ubicado en la consola central al estilo del que emplean también los Mercedes, BMW o Audi y cuyo manejo resulta muy intuitivo.

El equipo multimedia también ofrece la posibilidad de control por voz y conexión inalámbrica para el smartphone, del que mostrará los correos electrónicos, SMS, navegación, música, etc. Mazda se juega mucho con el Mazda CX-7. También hay dos tipos de instrumentación, según se trate de las versiones Pulse o Style por un lado, y el Luxury por otro, en el que el reloj central lleva el cuentarrevoluciones y la velocidad se presenta de forma digital. En cuanto al precio, el Mazda CX-7 no es un coche caro, más bien está siempre entre los más asequibles si lo comparamos con rivales de potencia y tamaño similar. Esperemos que lo tengan en consideración y que nos den una gran sorpresa. Por nuestras manos había pasado ya la nueva generación del Mazda CX-7, un compacto de 4,46 metros de largo que se muestra como una excelente alternativa a los compactos genéricos y los consolidados coreanos. Pues bien, una primera base de partida: hasta las 4.000 rpm, los tres motores son exactamente el mismo; lo cual hace suponer que por supuesto las levas, y hasta dicho régimen también los controles de los variadores continuos de ambos árboles, son idénticos.

La mayoría de sedanes o berlinas derivadas del modelo compacto, suelen ser bastante rarunos, con una estética muy controvertida, fruto de añadir el tercer volumen casi de cualquier manera. Este vehículo es muy estable, apenas balancea y da gusto conducirlo a cualquier velocidad, frena lo suficiente -el tacto inicial del pedal es un poco sensible- e incluso se presta a una conducción deportiva y, por lo tanto, alcanzados sus límites, también tiene reacciones más instantáneas y rápidas, por lo que exige algo más de atención… pero en este acabado Luxury se incluye de serie y muestra desde la velocidad a indicaciones del navegador, advertencias de la distancia que nos separa con el vehículo que nos precede…

Como decimos, el diseño es muy atractivo y, como suele ser habitual en Mazda, con cierto toque deportivo, como demuestra la instrumentación con un gran cuentarrevoluciones en el centro -y un pequeño display para la velocidad en su parte inferior-, el pequeño y agradable volante, la palanca del freno de mano muy a mano -no hay posibilidad de incluir un freno de mano eléctrico por botón- o la apuesta por tonos oscuros salpicados por inserciones tanto en tono metalizado como en negro brillante. La calidad es realmente buena; es fácil apreciar este aspecto porque la unidad de pruebas ya contaba con cerca de 17.000 km y, en marcha, no se apreciaban ruidos de desajuste u otro tipo de grillos. También estará disponible en versiones Comfort desde 19.075 euros y Luxury (la más equipada) desde 21.315 euros. Por lo demás, resulta muy agradable el gran tamaño de los retrovisores exteriores, al ausencia a la vista de una antena para la radio, las luces de los intermitentes delanteros que no van integradas en el faro principal y el buen tamaño de la puerta del maletero, ahora 10 cm más ancha que en su predecesor gracias a un nuevo sistema de bisagras.

Del interior hay muchas cosas en las que fijarse; en los últimos años, Mazda también ha apostado por diseños muy llamativos para el salpicadero de sus nuevos modelos, aunque en esta tercera evolución se han centrado más en que el habitáculo luzca una imagen moderna, atractiva, no excesivamente recargada y, por supuesto, a la moda. De esto último se encarga, por ejemplo, la pantalla central táctil de 7″, situada en lo alto de la consola central, que imita a las tablets y que se maneja desde un conjunto de mandos -conocidos como HMI-Commander- ubicados entre los asientos. Así, no dudan en afirmar que las versiones de gasolina 2.0 podrían equivaler a un 1.6 en cuanto a consumo. El Mazda CX-7 cuenta con un interior muy pensado para que el conductor se centre en la conducción y no tenga que retirar la vista de la carretera. Al mismo tiempo, hay más espacio para el motor y hasta han mejorado la seguridad en caso de impacto. Mazda CX-7 SportSedan Exterior La sección trasera del Mazda CX-7 tiene muchos paralelismos con la delantera. Según homologación NEDC, gasta 6,4 l/100 km.

Como ya ocurría en la anterior generación, el Mazda CX-7 está disponible con carrocerías de cinco y cuatro puertas. Mazda se juega mucho con el Mazda CX-7. El único toque extraño en todo esto es la nueva pantalla táctil. Si no tuviera por encima al 6, podría ser la berlina grande de Mazda sin problemas. Y no me refiero al 1.5 Skyactiv-G de 101 CV, que todavía no he probado, sino al 2.0 de 120 CV –también existe una variante de este último con 165 CV–, que a igualdad de acabado cuesta 800 euros más que el 1.5, y me atrevo a decir que merece la pena la inversión sin haber probado el motor “pequeño”, que sólo elegiría si fuese a utilizar el coche principalmente por ciudad. Motor 2.0 Skyactiv: suave, eficiente… El motor 1.6 atmosférico de 105 CV homologa ahora 6,4 l/100 km y 147 gramos de CO₂ (Euro 5), mientras que el modelo 2009 homologaba 6,3 l/100 km y 149 gramos de CO₂ (Euro 4). Además, por 500€ adicionales (ver precios más abajo) tendremos el pack Comfort con sensores de aparcamiento trasero, sensores de lluvia y luces o radio digital (DAB).

Lo normal es que los consumos sean siempre superiores a los homologados (¿cómo se consiguen?), aunque hay honrosas excepciones. 165 CV MT Luxury: 24.600 € (no disponible en carrocería SportSedan) Diésel (5 puertas) Mazda CX-7 2.2 l. También nos gusta que todo, o casi todo, sea configurable de mil maneras distintas. Equilibrado, dinámico, con un diseño muy acertado, aúna exterior e interior para un conjunto que puede rivalizar con cualquiera de su categoría y enseñarle un par de cositas. Así, en el momento en el que conductor gira el volante, se aplica el par de torsión para desplazar la carga a las ruedas delanteras y, por lo ende, manteniendo el equilibrio del auto. 2017_mazda6_09-c2017_Mazda CX-7_01-c En cuanto al Mazda CX-7, gana unos cuantos retoques exteriores sutiles, los que incluyen un nuevo diseño de la parrilla y del ala delantera, con faros LED. Estarán presentes el SKYACTIV-G 2.0 con dos niveles de potencia de 120 y 165 CV.

A la izquierda un TFT con información sobre el cambio de marcha o la marcha engranada, además de los trip, mientras que en la derecha aparece el nivel de combustible y los datos del ordenador de a bordo, muy coherentes. A ello colabora especialmente el elemento más novedoso, inspirado en los cazas de combate. El nuevo Mazda CX-7 es uno de los pri­meros modelos del segmento C que incorpora la nueva pantalla Head Up Display. La adecuada colocación de spoilers y deflectores en toda la carrocería, así como el nuevo carenado de los bajos del coche también ayudan a disminuir la resistencia al aire. Lo mismo que lo es la compresión geométrica teórica de 14,0:1, típica de todos los motores SkyActiv. Hasta dicho régimen de 4.000 rpm, la entrega de par es la siguiente: la percepción del conductor es que el motor empieza a “tirar” con fuerza a 1.400 rpm; y en efecto, según la curva, a 1.500 rpm dispone ya de 17,3 m.kg, un par que hace unos años era el máximo de un 2.0 no especialmente prestacional, pero tampoco flojo. y haber desplazado el habitáculo hacia atrás.

El diseño, en cambio, resulta bastante más previsible que el externo, pues ha sido importado directamente del Mazda 6. GVC (G-Vectoring Control) ajusta el par motor en respuesta a la acción de la rueda de dirección, entregando un control unificado sobre ambas fuerzas y optimizando la carga vertical en cada rueda. Mazda ha aprovechado la línea a seguir marcada inicialmente por los Mazda CX-5 y Mazda 6 para lograr un resultado exquisito, con los cánones que siempre han definido la belleza automovilística (capó alargado, línea de cintura alta y techo bajo) y el punto arriesgado que siempre ha caracterizado al diseño japonés. A ello colabora especialmente el elemento más novedoso, inspirado en los cazas de combate. El nuevo Mazda CX-7 es uno de los pri­meros modelos del segmento C que incorpora la nueva pantalla Head Up Display. Lucha en un grupo, el de los compactos en torno a los 4,50 metros de longitud, plagado de competencia y de buenos productos. Además, aumenta su batalla en seis centímetros, por lo que tiene un aspecto más robusto, con un interior algo más espacioso y una mejor estabilidad sobre el asfalto.

Al volante, con el Mazda todo ‘se siente’ un poco más; por ejemplo, la suspensión filtra lo justo para ser cómoda, pero nunca te aisla del todo de la carretera y sabes perfectamente lo que ‘está pasando ahí abajo’. Varían la anchura (es 4 centímetros más ancho) y la altura (es 2 centímetros más bajo). De momento el Mazda CX-7 solo se comercializará con una carrocería de cinco puertas, aunque suponemos que al menos se añadirá una carrocería sedán más adelante. En cifras, el nuevo Mazda CX-7 es más ancho, bajo y largo que su predecesor. Es el modelo más vendido en la historia de esta marca, y con el que consigue el mayor volumen de ventas en todo el mundo. Además, incorpora ahora un VTG (turbocompresor de geometría variable) junto a un sensor de velocidad, que según nos explican permite mejorar el nivel de eficiencia donde más se necesita, es decir, a bajas revoluciones. Mazda CX-7 Este nuevo motor estará disponible en los acabados Style y Luxury, los dos más altos de los tres que forman la gama (Pulse, Style y Luxury).

En cuanto al Mazda CX-7 de gasóleo, por ahora cuenta con un 2.2 de 150 CV, aunque llegará uno menos potente: es de suponer que será el 1.6 diésel de 115 CV. La nueva generación del Mazda CX-7 llega con toda la fuerza de su diseño y toda la tecnología de una marca, que culmina de esta manera un año repleto de éxitos con el CX5 y el Mazda 6. La semana pasada un equipo de Más Que Coches GT se desplazó hasta Barcelona para acudir a la presentación del nuevo Mazda CX-7. Como podéis ver, Mazda ha apostado por motores de gasolina atmosféricos de alta cilindrada antes que motores de baja cilindrada ayudados por turbocompresores, yendo a la contra de la mayoría de marcas. El primer coche que podríamos considerar comparable (y apenas si lo es) sería el Civic 1.4 de 100 CV, mucho menos prestacional (4h 47m en el recorrido) y mucho menos elástico, dada la diferencia de cubicaje.

Contará con detector de distancia de seguridad (entre 15 y 200 km/h) con indicadores sonoros y visuales, precarga de freno de emergencia, frenada de emergencia automática en ciudad (entre 4 y 30 km/h), control de crucero adaptativo, asistente de cambio de carril con avisador de coches en el ángulo muerto, avisador de cambio involuntario de carril, detección de distancia de seguridad del coche que nos precede y luces de emergencia automáticas en frenadas bruscas (a partir de 50 km/h). También dispondrá opcionalmente de luces de largo alcance automáticas, iluminación delantera adaptativa, asistente de arranque en pendiente y los sistemas que ya se han impuesto como un estándar en cualquier compacto moderno: ABS, distribución electrónica de la fuerza de frenado, asistencia a la frenada EBA, control de estabilidad DSC y control de tracción TCS. Entre las noticias más recientes me encuentro con que el Mazda CX-7 1.6 (105 CV) ha conseguido bajar el consumo homologado en una de las pruebas del ADAC alemán, el EcoTest. En cualquier caso, es un simple detalle que casi pasa desapercibido en una carrocería muy bien resuelta estéticamente.

Eso sí, hay que reconocer que el ordenador de a bordo es muy preciso en sus mediciones, no llega a errar nunca más de 0,4 l/100 km, y suele marcar más del gasto real casi siempre. La propuesta de Mazda para el segmento C es capaz de aumentar la calidad de las generaciones anteriores y presentar un modelo que aspira a lo más alto. Hace apenas una semana poco traíamos una de las mejores opciones del segmento C, el Peugeot 308 (ver prueba), que rivaliza directamente con el Volkswagen Golf (ver prueba) o el Seat Leon (ver prueba). Parece que es un segmento dominado claramente por las marcar europeas, pero Mazda quiere demostrar que los coches japoneses pueden ser igual de buenos y por qué no, mejores. Todavía no se sabe con certeza, pero se hablan de unos 320 cv de potencia, aunque lo más seguro es que sean “solo” 300.

Contará con detector de distancia de seguridad (entre 15 y 200 km/h) con indicadores sonoros y visuales, precarga de freno de emergencia, frenada de emergencia automática en ciudad (entre 4 y 30 km/h), control de crucero adaptativo, asistente de cambio de carril con avisador de coches en el ángulo muerto, avisador de cambio involuntario de carril, detección de distancia de seguridad del coche que nos precede y luces de emergencia automáticas en frenadas bruscas (a partir de 50 km/h). También dispondrá opcionalmente de luces de largo alcance automáticas, iluminación delantera adaptativa, asistente de arranque en pendiente y los sistemas que ya se han impuesto como un estándar en cualquier compacto moderno: ABS, distribución electrónica de la fuerza de frenado, asistencia a la frenada EBA, control de estabilidad DSC y control de tracción TCS. Entre las noticias más recientes me encuentro con que el Mazda CX-7 1.6 (105 CV) ha conseguido bajar el consumo homologado en una de las pruebas del ADAC alemán, el EcoTest. Mediante el uso de la computadora a bordo del vehículo, G-Vectoring Control de ayuda a minimizar los movimientos del volante realizadas inconscientemente, subviraje correcta, minimizar el cabeceo y balanceo, mejorar la precisión de la dirección y reducir sacudidas.

G-Vectoring Control de hará su debut en los EE.UU. La mayoría de los autos compactos modernos cumplen con todos estos requisitos, pero el Mazda CX-7 se diferencia del resto por su carácter deportivo típico de la marca. Además de su diseño exterior distintivo, este japonés ofrece equipamiento avanzado e inexistente entre sus competidores como el cruise control activo , tecnología de mitigación de colisión y proyección de información para el conductor en el parabrisas . El Mazda CX-7 2015 está disponible en versión hatchback de 5 puertas y sedan de 4 puertas . En una primera impresión vemos que atrás la distancia entre filas es muy buena, la anchura a nivel de los hombros suficiente para albergar a tres adultos con comodidad y la altura al techo es buena, teniendo en cuenta que la carrocería tiene la línea del techo más baja que en el modelo anterior. Puede llevar ayudas a la conducción como el control de crucero activo, sistema anticolisión con control de distancia o alerta por cambio involuntario de carril, aunque –y este es de los pocos puntos criticables– sólo como opción en el nivel de equipamiento superior.

No hay mucha flexibilidad a la hora de equipar opciones, pero viene bien considerar el paquete Confort+Visual, que por 1.500 euros añade sensor de lluvia y luces, sensor de parking, faros bixenon y luces diurnas LED. Además, el equipamiento cuenta otros extras de primer nivel como el Head-Up Display, que nos permitirá ver la velocidad y los datos básicos del ordenador de viaje sin retirar la vista de la carretera, o el equipo de sonido BOSE, de alta fidelidad. Pero sin duda, la gran novedad en materia de equipamiento es el sistema de seguridad i-ACTIVSENSE, que confina diferentes tecnologías para prevenir accidentes y/o reducir sus consecuencias. 150 CV AT Style: 25.900 € (no disponible en carrocería SportSedan) Mazda CX-7 2.2 l. También es más aerodinámico y según versiones contará con una parrilla activa carenada que se cierra únicamente cuando sea necesaria una mayor refrigeración del motor.

Opcionalmente se podrá configurar con un equipo de sonido BOSE. El Mazda CX-7 estrena el nuevo motor SKYACTIV-G 1.5 de 100 CV Mazda CX-7 2013 El Mazda CX-7 estrena un motor SKYACTIV de baja cilindrada, un 1.5 de 100 CV El Mazda CX-7 también será innovador por estrenar nuevos motores SKYACTIV de menor cilindrada. Hablamos de un compacto de 4,465 metros de longitud y una distancia entre ejes de 2,7 metros que goza de un maletero con un volumen correcto de 350 litros hasta la bandeja que aumenta hasta los 1.250 litros si abatimos la banqueta trasera. Toda la gama Mazda CX-7 contará con un tren delantero con suspensiones de tipo MacPherson y un tren trasero con suspensiones independientes de multibrazo. Frente a su competencia más directa, este motor diésel de Mazda ofrece un funcionamiento más satisfactorio por la capacidad de respuesta en todo momento, por la ausencia del tacto áspero de los diésel más comunes y por unos consumos bastante ajustados. grandes novedades para este año es que su motor más grande de 2.5 litros puede ser acoplado a la trasmisión manual de 6 velocidades.

Mazda de lo que más presume es de la compresión y de sus estudios sobre la combustión; pero en el fondo, ninguno de dichos factores conseguiría el resultado del que hemos hablado si no fuese porque la distribución permite oscilar, a distintos regímenes, entre un ciclo del tipo Miller/Atkinson y uno de tipo más convencional, pero apoyado en la elevada combustión. Por diseño, con el tercer volumen apenas esbozado, este Sedán correspondería más bien al concepto de berlina/coupé, de no ser porque sus ventanillas tienen marco. Por diseño, con el tercer volumen apenas esbozado, este Sedán correspondería más bien al concepto de berlina/coupé, de no ser porque sus ventanillas tienen marco. Antes de que existiesen los variadores de distribución, los motores con alta compresión y ciclo “falseado” no tenían más que un modo de funcionamiento: excelente consumo, pero poco rendimiento en CV/litro, ya que su cilindrada era ficticia.

Esta pantalla presenta la información más importante para el conductor, como velocidad y alertas del sistema de seguridad activa, directamente en la línea visual del conductor. En el Mazda CX-7 sin duda han buscado que prime la comodidad a la hora de conducir, por lo que Mazda ha situado los controles necesarios para manejar directamente el vehículo manteniendo los ángulos natu­rales y una postura relajada. Es una cifra similar a la del maletero de un Peugeot 308 o un Ford Focus, pero el resto de competidores, en su mayoría, ofrecen mayor espacio de carga. Seguramente si practicamos una conducción más relajada sea posible bajar esos consumos cerca de los 4 l/100 Km. Como viene siendo habitual en los motores de Mazda que emplean la filosofía SKYACTIV, nos encontramos con un motor peculiar que se aleja de los patrones que sigue el resto de la industria del automóvil. En cualquier caso, es un modelo espacioso, no más que un buen compacto, pero en general resulta muy cómodo.

La instrumentación está muy orientada hacia la zona del conductor, que tiene frente a sí un pequeño cockpick con un cuadro de relojes para mi gusto demasiado sencillo, con sólo un gran reloj central que dependiendo de la motorización puede ser un cuentarrevoluciones o un velocímetro. La novedad es la incorporación del Head-up Display, una pequeña pantallita delante del conductor, que presenta la información más relevante para la conducción y evita que tengamos que apartar aunque sea por un momento la vista de la carretera. El Mazda CX-7 goza de un salpicadero muy horizontal y sobrio, pero enfocado al conductor. Con la elección de motores y su configuración se apuesta por algo que en Mazda denominan ‘rightsizing’. El más novedoso es un 1.5 atmosférico de 100 caballos, mientras que los otros dos derivan del bloque 2.0 para ofrecer 120 y 165 caballos. Cotas mejoradas La sensación de espacio y calidad al sentarte en el coche es notable. Incorpora el ‘Active Driving Display’ (así es como Mazda denomina a su ‘Head-Up Display’) con la información útil durante la conducción: velocidad o navegación.

También familias de tres o incluso cuatro miembros, que no quieran dejarse un dineral en el concesionario pero tampoco renunciar a un gran confort de marcha. KILÓMETROS PRUEBA – 740 kms PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 30%-35%-35% RIVALES: Seat Toledo, Skoda Rapid, Opel Astra Sedan, Ford Focus Sedan, Citroen C-Elysée, Fiat Tipo, VW Jetta FICHA Mazda CX-7 Sedan Cubicaje / Potencia 2.191 cc / 150 CV a 4.500 rpm Par motor 380 Nm a 1.800 rpm Caja de cambios Manual de 6 velocidades Alimentación diésel Longitud / Anchura / Altura 4.585 / 1.795 / 1.450 mm Distancia entre ejes 2.700 mm Maletero 419 litros Nº plazas 5 Neumáticos 215/45 R18 Tracción delantera Frenos delanteros Discos ventilados Frenos traseros Discos Aceleración 0-100 km/h 8,0 seg Velocidad máxima 213 km/h Capacidad depósito carburante 51 litros Peso en orden de marcha 1.385 kg Emisiones CO2 104 g/km Consumos oficiales Extraurbano 3,5 l/ 100 Km Urbano 4,7 l/ 100 Km Mixto 3,9 l/ 100 Km Norma de emisiones Euro6 Bien: Consumo Gran rutero por su comodidad Diseño moderno y atractivo Menos bien: Hueco mínimo, casi nulo en las puertas Botón del odómetro tras el volante.

Tiende a subvirar en conducción algo deportiva Precio: 27.100 euros El Mazda CX-7 ha entrado fuerte en el reñido segmento de los compactos. Desde el acabado intermedio ofrece una pantalla táctil de siete pulgadas que también se puede manejar por medio de un mando giratorio al estilo de los Audi, BMW o Renault. El Mazda CX-7 también cuenta con un Head-Up Display que proyecta la información esencial sobre el parabrisas para evitar que el conductor tenga que desviar la mirada de la carretera. Para el equipo multimedia Mazda ha optado por una pantalla de 7” superpuesta sobre el salpicadero. El Mazda CX-7 goza de un salpicadero muy horizontal y sobrio, pero enfocado al conductor. Mazda ha aprovechado la línea a seguir marcada inicialmente por los Mazda CX-5 y Mazda 6 para lograr un resultado exquisito, con los cánones que siempre han definido la belleza automovilística (capó alargado, línea de cintura alta y techo bajo) y el punto arriesgado que siempre ha caracterizado al diseño japonés.

El Sedan, en cambio, no tiene aún el motor gasolina de 165 caballos que si tiene el hatchback. Este último puede montar cambio automático. incluso Mercedes CLA-, el Mazda es de los más llamativos; para darle forma, la marca emplea el lenguaje de diseño denominado Kodo, que ya ha venido aplicando al todo camino CX-5 o la berlina 6. Pero sin duda lo mejor del habitáculo del nuevo Mazda CX-7 es que conserva un nivel de espacio más que adecuado para cinco pasajeros y todo ello manteniendo un maletero de 350 litros de capacidad, ampliables a 1.250 litros si abatimos el respaldo de los asientos traseros. Al primer vistazo, resalta la nueva pantalla de 7 pulgadas dispuesta sobre el salpicadero, que nos recuerda bastante a la del nuevo Mercedes Clase A, un buen referente.

A partir de ahí, el resto de marcas generalistas, con más o menos acierto, han apostado por dotar de un tercer volumen y un maletero más capaz en el chasis del modelo compacto de la casa. 150 CV MT Style: 24.100 € Mazda CX-7 2.2 l. Esta versión también consigue ambas opciones de transmisión (manual 6 y automática 6). ver galería Mazda CX-7 Este es el cuadro de relojes. Finalmente, una alternativa también original es el Volvo S60 D3 de 136 CV, de carácter más burgués y equipamiento de serie más sencillo y que cuesta 31.790 euros. Ficha técnica Mazda CX-7 2.2 Skyactiv-D SportSedan Velocidad máxima de 213 km/h , aceleración de 0 a 100 km/h en 8 segundos, depósito de 51 litros, consumo urbano de 4,7 l/100 km, extraurbano de 3,5 l/100 km y medio de 3,9 l/100 km, emisiones medias de 104 gramos de CO2 por km. Este vehículo es muy estable, apenas balancea y da gusto conducirlo a cualquier velocidad, frena lo suficiente -el tacto inicial del pedal es un poco sensible- e incluso se presta a una conducción deportiva y, por lo tanto, alcanzados sus límites, también tiene reacciones más instantáneas y rápidas, por lo que exige algo más de atención…

Por ejemplo, no hemos sido capaces de encontrar el modo de silenciar las indicaciones del navegador, aunque no negamos que es más que útil que te avise con antelación de la cercanía de radares fijos. Únicamente podrá asociarse al cambio manual y su consumo homologado aún no ha sido revelado. Sin embargo, hay otras opciones en la categoría que, sin necesidad de formar parte de una de las marcas ‘nobles’, tambien goza de ese halo de prestigio y representatividad. Esto significa un motor de cuatro cilindros de 2.0 litros estándar con 155 caballos de fuerza, mientras que un motor más potente de cuatro cilindros de 2.5 litros con 184 caballos de fuerza debe estar disponible como una opción. Sirvió de punto de partida para el actual emblema de Mazda. El nombre de “Mazda CX-7” se usa en ciertos mercados, pero en el Japón, se conoce como “Axela”. Sea como sea, el “6” tiene 208 km/h de punta, con 145 CV, frente a los 198 km/h del Sedán, con 120 CV; más o menos, también esta correlación resulta razonable.

El Head Up Display (HUD) que nos informa de la velocidad y los datos del control de crucero adaptativo tiene una grafía un tanto pequeña, que obliga a fijar la vista con atención. El Head Up Display (HUD) que nos informa de la velocidad y los datos del control de crucero adaptativo tiene una grafía un tanto pequeña, que obliga a fijar la vista con atención. Pero, en último término, lo que aquí más nos interesa son los consumos, y en este apartado el Sedán de 120 CV consigue un resultado excepcional, como lo demuestran estos datos: Mazda-3 2.0G 120 CV: Consumo: 6,91 l/100 km. Tiene su lógica, ya que la gran berlina tiene 29 cm más de longitud y, sobre todo, oficialmente pesa 170 kilos más; y puesto que, hasta 4.000 rpm, ambos motores empujan igual, de este modo la vivacidad de marcha del “6” no se ve tan perjudicada. Geometría variable. e, incluso, Volvo S60-. Para concluir, debemos hablar del precio; la unidad que hemos probado es, prácticamente, el tope de gama y cuesta 27.100 euros.

En curvas tiene un buen agarre y se siente seguro en todo momento. Luego hablaremos del precio, que no nos ha parecido un chollo, pero la verdad es que al final lo pagas a gusto tras comprobar las bondades de esta berlina, que no pone en apuros al Mazda 6 en calidad de rodadura y en habitabilidad y maletero, pero que se acerca bastante, con un precio sensiblemente más bajo y una imagen tan cuidada o más que la gran berlina japonesa. El cuadro de mandos ha sufrido una transformación bastante interesante, el cuentarrevoluciones, en un círculo presidiendo la instrumentación, se lleva todo el protagonismo, mezclando el blanco y algún toque rojo sobre fondo negro. Por su parte el Sedán asciende hasta 23.025€ (Style) y 25.765€ (Luxury). Sólo será necesario conectar tu Smartphone para utilizar Bluetooth, correo electrónico, SMS y visualizar en la pantalla las aplicaciones que Mazda desarrolle expresamente para este coche.

En el motor Mazda, hasta 4.000 rpm se trabaja con un ciclo del tipo “falseado”, porque un llenado de cilindros “a tope” sería incompatible con la compresión de 14:1; a partir de ahí, el diagrama de distribución se va haciendo más “normal”, aunque todavía bastante “falseado” en el de 120 CV, ya claramente prestacional en el de 165 CV, y un término medio en el de 145 CV. A partir de aquí, nos centraremos básicamente en nuestro motor de 120 CV, aunque seguiremos haciendo algunas referencias a los otros, y a su instalación en ambos modelos de Mazda (3 y 6). Este compacto de cinco puertas mantiene la estética impuesta por los Mazda 6 y CX-5. En lo estético quizás sobren las palabras. Un estilo que se ha completado con el dominio del color negro en prácticamente todo el habitáculo del coche. Otro de los aspectos novedosos que incorpora el Mazda CX-7 es el nuevo sistema de conectividad MZD Connect. En cuanto al 2.2D de 150 CV está presente en todos ellos, mientras que el de 175 CV, sólo en el Mazda-6, y como Automático.

Tampoco hay que olvidar que aquellos que lo deseen pueden optar por la variante con acabado Style, por 24.600 euros. Entre sus competidores, el Audi A3 Sedán 2.0 TDI de 150 CV es el que, posiblemente, le puede poner las cosas más difíciles, sobre todo porque en su acabado más completo, el Ambiente, sale por 30.990 euros, es decir, no es mucho más caro. Neumáticos en medida 215/45 con llantas de aleación de 18″. La interfaz que utilizaremos para controlar las diferentes opciones será el denominado HMI Commander, una interfaz giratoria situada en la consola central. Para hacer posible una forma nítida y elegante y una estructura muy limpia, los inter­mitentes se han situado fuera del grupo óptico, que ahora utiliza lámparas led, lentes internas y un haz luminoso circular. El consumo de combustible promedio en esta variante arroja 29 mpg (25 ciudad / 37 autopista) . Solo en esta versión se encuentra disponible el sistema “i-ELOOP” , el cual captura y redistribuye la energía de frenado. Esta pantalla presenta la información más importante para el conductor, como velocidad y alertas del sistema de seguridad activa, directamente en la línea visual del conductor.

En el Mazda CX-7 sin duda han buscado que prime la comodidad a la hora de conducir, por lo que Mazda ha situado los controles necesarios para manejar directamente el vehículo manteniendo los ángulos natu­rales y una postura relajada. Hablamos de un compacto de 4,465 metros de longitud y una distancia entre ejes de 2,7 metros que goza de un maletero con un volumen correcto de 350 litros hasta la bandeja que aumenta hasta los 1.250 litros si abatimos la banqueta trasera. Toda la gama Mazda CX-7 contará con un tren delantero con suspensiones de tipo MacPherson y un tren trasero con suspensiones independientes de multibrazo. Las otras dos opciones dentro de la gama son este mismo motor con 165 CV, o bien un nuevo 1.5 de 100 CV, que será el que monte la versión de acceso a la gama. Desde este punto de vista, resulta preferible al anterior 1.6 aunque no al sempiterno 2.0 que gracias a la tecnología SKYACTIV, ofrece en su variante de 120 caballos unas prestaciones superiores y unos niveles de emisiones y consumo calcados a los del citado 1.5.

Aparte de estos buenos ajustes, los materiales utilizandos también son de buena factura, no sólo los plásticos del salpicadero, sino también los tapizados de los asientos -y sin necesidad de recurrir a costosos materiales como el cuero o la Alcántara; lo anterior se complementa con mandos firmes y sólidos, ya sean botones que se pulsan o ruedas que se giran. La postura de conducción es otro aspecto destacable; con un asiento situado más bajo que en la anterior generación, la sensación es de cierta deportividad, con una carrocería ‘envolvente’, una palanca del cambio que queda muy a mano -tan sólo la voluminosa tapa de la guantera central molesta un poco-, unos pedales perfectamente centrados y unos amplios reglajes del asiento -con nada menos que 26 cm de recorrido longitudinal-. De hecho, es muy difícil, incluso a media distancia, distinguir el modelo superior, el Mazda 6, de este que hemos probado.