Un trabajo escolar con imagenes de autos

Fotos de coches, carros y autos.
Las más actuales fotos e imágenes de autos

Esta tarde, al salir del colegio, mi hijo Nicolás me ha explicado muy contento y nervioso que su profesora les había encargado hacer un trabajo sobre su hobby favorito para mañana.

¿Para mañana? – le he dicho yo alarmado-, ¡pero y cómo te va a dar tiempo!

A lo que él, sereno, me ha respondido: “tranquilo, papá: internet es nuestro amigo”.

Así que hemos comido rápidamente y Nico ha encendido el ordenador nada más acabar y ha empezado con su cometido.

La mayor afición de mi hijo –ni he tenido que preguntárselo- todos sabemos cuál es:  los coches.

Desde que tuvo uso de razón, ya comenzó a mostrar un interés desmedido por esos objetos con rueda que te podían llevar de un lado a otro por todo el mundo.

Ni que decir tiene que el mejor regalo que se le puede hacer, es un coche. Y le da igual que sean de los de tipo maqueta, de los de verdad, de los que se construyen, teledirigidos, o de los que imitan a uno de verdad, pero en pequeño, y te puedes subir en ellos y conducirlos.

El año pasado fui con él a una exhibición de coches fórmula uno en el Jarama y hasta tuvimos ocasión de subirnos en uno y pasear en él.

Desde ese día, además, Nico tiene claro qué quiere ser de mayor: piloto de coches de carrera.

Y volviendo al tema del trabajo del Colegio, suerte que los niños hoy día estén tan familiarizados con internet, porque yo habría sido incapaz de hacer una tarea así en una tarde y más cuando era obligatorio incluir imágenes y fotografías.

Encima, Nico disfrutó como un enano haciendo su trabajo.

Comenzó por lanzar una búsqueda en uno de los motores más conocidos y en seguida encontró una página genial de imágenes de autos.

Allí se podía encontrar desde el coche más conocido hasta el más raro. Y no sólo eso, sino que además, cada uno de ellos contaba con una breve descripción y comentarios muy interesantes.

El trabajo de Nico quedó para sobresaliente, y no lo digo porque yo sea su padre y esté orgulloso –que lo estoy-, sino porque era la pura verdad.

Reunió casi cien páginas, llenas de imágenes y explicaciones sobre cómo empezó su afición por el tema, sus anécdotas y sus proyectos de futuro.

La verdad es que a veces me asombra la madurez de Nico. Si ya es así con nueve años, imaginad cómo será cuando tenga diez más.

Y la web de imagenes de autos me pareció tan interesante, que ahora la tengo guardada en mis favoritos y pienso visitarla con frecuencia. Gracias a ella estoy empezando a compartir y a entender  la afición de Nico. Yo no podía hacerme una idea de la cantidad de coches que hay y lo impresionantes que pueden resultar algunos de ellos. Me he quedado totalmente enganchado a imagenes de autos.

Fuente: imagenesdeautos.

Chevrolet Orlando

Lo que no es muy práctico es que se levante todo el panel debajo de la pantalla para descubrir la entrada aux-in y la del USB, principalmente si el USB es muy grande o utilizas la entrada para cargar el móvil, en cuyo caso el panel no cierra y deberás llevarlo abierto, con lo que será muy poco práctico si quieres tocar algún botón del mismo. Nada que el ESP no sepa paliar. En lo que si va sobrado el coche es en lo que se refiere a frenos. El motivo es que no necesitan un SUV, pero encuentran aburrido el diseño de los monovolúmenes (o bien su mayor aventura se ha convertido en aguantar el ritmo de esas cosas pequeñas que llevan exactamente la mitad de sus genes). Prueba Chevrolet Orlando 2.0 VCDi LTZ,  Está claro de donde vienen los Orlando. Por eso me ha parecido una buena idea la de Chevrolet, que en ningún momento ha jugado a hacer un todo camino –ni siquiera ofrece la opción de la tracción total-, pero que tampoco ha querido fabricar un coche anodino o aburrido. Afortunadamente, para los más pequeños contamos con anclajes isofix con top tether en las plazas laterales de la segunda fila de asientos. Lo primero que te debe llamar la atención del Chevrolet Orlando es su precio.

Se aprecia un esfuerzo del fabricante por dotar al Orlando de un interior más agradable y confortable, que sin llegar a lujoso, dista de ser básico. Para utilizar el Chevrolet Orlando frecuentemente con pasajeros y equipaje, mejor el más potente. Por la noche todo el cuadro de mandos se ilumina en azul. El diseño de la consola central te puede gustar más o menos, es lo de menos en un coche que busca siempre el lado práctico de la vida, y por ello no vamos a censurar nada. Lo que más me gusta de este bloque es su respuesta en baja: empuja con determinación y te evita tener que estar cambiando todo el tiempo de marcha. El diseño del cuadro de mandos no llega a la altura del Orlando o del Orlando, y eso que son coches mucho más pequeños y de talla inferior. Las dos plazas de atrás del todo son válidas hasta personas que pasen un poco del 1,70 metros. Las grafías son pequeñas y la iluminación turquesa difumina los bordes, por lo que resulta poco legible, aunque la información es buena.

El volante tiene un buen tacto y los mandos están bien ubicados. La dirección es correcta, y sólo en carreteras rotas o cuando se suceden los baches se ponen de manifiesto las limitaciones del tren trasero del Orlando, cuyo plataforma, derivada de la que utiliza el Cruze, recurre a un eje posterior no especialmente evolucionado. Promete un consumo medio que se quedará en cualquier caso por debajo de los seis litros de media. La marca ha asegurado que el nuevo Orlando 2016 es más maduro que el automóvil al que reemplaza, poseyendo una “estética más sofisticada, que refleja los cambios en los gustos del mercado urbano global”. vicepresidente de diseño de GM Internacional, ha declarado: “El diseño del nuevo Orlando ha evolucionado y crecido con el segmento. Ahora GM va a fabricar sus propias baterías en su planta de Brownstown (Michigan) donde ya ensamblan los acumuladores de otros modelos del grupo como el Chevrolet Volt, el Opel Ampera y el Cadillac ELR.

Chevrolet Orlando EV La nueva batería tendrá 19 kWh de capacidad y está compuesta por 192 módulos que son proporcionados por LG Chem, compañía con la cual GM tiene buenas relaciones. De haber salido al mercado hace pocos años, el Orlando estaría un poco rezagado en seguridad, pero a dia de hoy, el Córdoba, Kia Rio, Dacia Logan… le superan. El cambio, manual de cinco marchas, también ofrece un tacto agradable; suave y preciso, nos invita a jugar con él en todo momento. Las pendientes no son tan pronunciadas y no hay tanta urgencia para rebasar a los camiones. Al nuevo monovolumen de siete plazas le seguirán el renovado Chevrolet Orlando (por fin con motor diesel), el Cruze con carrocería de 5 puertas, los deportivos Corvette y Camaro, y el eléctrico Volt. Pero vamos al grano, y antes de hacer las presentaciones oportunas, te invitamos a que veas un vídeo del Chevrolet Orlando. Por situarlo en el mercado, por tamaño el Chevrolet Orlando está entre un Renault Gran Scénic y un Renault Espace, o entre un Citroën C4 Grand Picasso y un C8, es decir, entre las versiones “largas” de los monovolúmenes compactos y los monovolúmenes grandes.

Lástima que el display central con los datos del ordenador de a bordo no sean los del Insignia, pues son muy mejorables en todo. Disponemos de control de crucero y limitador de velocidad gracias a un equipamiento muy completo; pulsamos una tecla y listo: es lo mejor para evitar ser “cazados” por los “paparazzi” en los suaves rasantes de la A6. Los consumos a 120 km/h, llaneando, se estabilizan sobre los 6,3 l/100 km, una cifra bastante buena para un coche tan corto (algo que penaliza su aerodinámica y a esa velocidad empieza a pasar factura). De nuevo, toc toc en sus puertas respetados políticos.¿porqué no incentivar la seguridad reduciendo los impuestos con alguna fórmula, para los vehículos que equipen tan importantes elementos? El Chevrolet Orlando me dejó una agradable sensación. Resultan de tacto áspero y seco, un tarado que encajaría mejor en un deportivo que en un monovolumen como este de tamaño familar.

Y más extraño nos parece en su caso por su “ascendencia americana”, mercado que por regla general es sinónimo de vehículos con suspensiones con tendencia a mucha “flotabilidad”. Así es el Chevrolet Orlando, un monovolumen amplio y confortable, con una altura al suelo parecida a la de una berlina, pero con detalles de diseño que nos hacen ver un todo terreno: líneas cuadradas y rotundas, molduras de plástico negro para proteger los pasos de rueda y los bajos de paragolpes y carrocería… Personalmente, creo que lo han conseguido. También que, cuando necesitas sacar la bandeja, puedes dejarla adosada al respaldo y no tienes que dejarla en el interior del coche. En España el Orlando se vende con kit de reparación de pinchazos, pero bajo el maletero hay espacio para una rueda de emergencia o para una del mismo tamaño que las otras cuatro. Motores Frontal Chevrolet Orlando Pero sin duda, hemos vendido a hablar aquí de los motores diésel. Prefiero la ‘más deportiva’ del Orlando, la que informa y transmite; entre gustos……..

Las suspensiones son silenciosas y de corto recorrido al pasar sobre reducidas irregularidades, en especial las traseras. Pero también Colmotores agregó la posibilidad de comprar el Five, y en breve otros modelos de la gama, con el motor 1.600. La calidad de los plásticos del salpicadero es mejorable, pues es el típico rugoso y duro que tan desagradable es al tacto. Tendrá una autonomía similar pese a esa supuesta reducción en kWh. El Chevrolet Orlando se va a renovar de cara a 2015, al menos su planta motriz. No acaba de convencerme el tacto del cambio (aunque la palanca está en el lugar perfecto), ni el sistema anti-calado, que acelera el motor a medida que soltamos el embrague, pero la mecánica es brillante por el contenido gasto de combustible y su agrado de conducción, y los frenos no van nada mal. Con el tarado descrito enseguida compruebas que, en carreteras con buen firm, en el comportamiento del Orlando apenas se aprecia balanceo de su plataforma, es ante todo noble y muy predecible.

Las primeras marchas están bien escalonadas, pero no cabe duda de que se echa en falta una sexta velocidad que permita al motor ir más desahogado. Pero por lo demás, como decíamos, el comportamiento general es correcto. Es lo primero que hay que explicar del nuevo Chevrolet Orlando, que llegará en un par de semanas a los concesionarios españoles, y que conservando un nombre que «ya suena» al consumidor europeo, cambia en un 100% con respecto a su antecesor. Ampliar foto Para empezar, su estabilidad actual no tiene nada que ver con el algo «movedizo» modelo anterior. Como la visibilidad es buena y tanto los frenos como la caja de cambios se manejan bien, te encuentras “ratoneando” entre el tráfico con agilidad. El resultado final es un rendimiento normal para ese tamaño de motor. Para ¿aprovechar¿ esas nuevas características en desempeño, la caja del 1.6 tiene todas sus relaciones más largas, conservando la misma transmisión final de 4.176 a 1. Es uno de los primeros monovolúmenes comercializados por la firma en Europa, más allá de los productos americanos, se produce en la planta de GM en Corea del Sur y comparte plataforma con el Chevrolet Cruze.

Falta información. Sobre el chasis no hay reproche posible. Son grandes y tienen un reborde que impide que lo que dejemos en ellos salga rodando en la primera cuesta o acelerón; podemos “acomodar” las llaves o el paquete de pañuelos para que no nos molesten en los bolsillos. Chevrolet Orlando 5p 1.2 LT, interior, El salpicadero es atractivo y el interior luminoso. La visibilidad es muy buena: los retrovisores son grandes y las ventanas, también. Una solución que ideó Alfa Romeo a principios de este siglo con el 147 y que ha calado hondo tanto en el segmento de los compactos, como en el de estos utilitarios de mayores aspiraciones. No tiene un funcionamiento rápido y preciso pero, al menos, realiza los cambios de marcha de forma suave. No mires más, pues el Chevrolet Orlando es tu coche, y te permitirá transportar personas y objetos voluminosos con el mínimo esfuerzo y coste.

KILÓMETROS PRUEBA – 530 kms PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 25%-25%-50% Para el gran público la marca Chevrolet invita a pensar directamente en coches americanos. Un conductor más alto o va más separado del volante de lo recomendable o va tocando con la rodilla derecha la consola central. Su precio de partida es de 20.500 euros (ver rivales del Chevrolet Orlando). Cuenta con una longitud de 4.652 mm, un ancho de 1.836 mm y una altura de 1.633 mm, contando con una batalla de 2.760 mm. Como además es muy silencioso y los consumos se mantienen dentro de lo razonable (con 6,3 l/100 km, “clava” las cifras del Astra y el Cruze) al no tener una aerodinámica tan penalizada como la de un SUV, el resultado es que el Orlando es un agradable y eficaz compañero de viaje. Por otra parte, el sistema de suspensión del Orlando prima ante todo el confort de los pasajeros con un tarado blando. GM ha querido mejorar el Kalos y prácticamente lo ha conseguido, pero las lagunas en protección frontal de los ocupantes delanteros han sido determinantes para que le otorguemos 3 estrellas sobre un total de 5.

No le vamos a decir que es un coche seguro, pero tampoco podemos decirle que descarte automáticamente su compra. Con esas nuevas relaciones, el 1.6 llega a 95 kph. Son muy bonitas las telas que hacen parte de las sillas, y en toda la cabina se encuentran plásticos con un tono gris medio, duros, de calidad aceptable. La posición de manejo no tiene peros con una buena alineación del conjunto timón-pedales-silla, y es destacable que después de recorrer una cantidad considerable de kilómetros, no nos castiga ni con una mínima dosis de cansancio a pesar de ser una silla corriente, sin grandes soportes laterales, o lumbares que se encuentran en autos más caros. Con las 7 plazas disponibles no se corresponde al que pueda llevar tanto pasaje. La palanca de cambios necesita de un guiado preciso por nuestra parte para engranar la marcha correcta y su punto muerto no se encuentra con extrema facilidad los primeros días de manejo. Un gran depósito le otorga una autonomía considerable, ideal para largos viajes.

Es pequeño porque tiene muy poca altura desde su piso hasta la cortinilla que lo cubre. Eso sí, en un mercado como España, el diésel se depreciará menos con el tiempo. ¿Y respecto a otros rivales? Chevrolet se aleja definitivamente de la comparación con los Dacia (anda que no he leído pruebas y comparativas de antaño entre ambas marcas) y se lanza a la yugular de los utilitarios de fabricación europea. El Chevrolet Kalos actual obtuvo 3 estrellas de protección de ocupantes, 2 de protección de peatones y 3 estrellas de protección infantil. De esta forma, el Orlando es un rutero agradable, cuya sonoridad se mantiene en valores aceptables dentro del abanico de velocidades legales hoy día. El maletero también ha crecido; hasta los 502 litros en la versión sedán, mientras aumenta hasta los 653 litros con los asientos abatidos en la carrocería de cinco puertas, en él se pueden habilitar dos zonas a las que se une el hueco de la rueda de repuesto bajo la bandeja.

También es muy llamativo el cambio en la instrumentación, con un gran cuentarrevoluciones analógico y un velocímetro digital con números de grandes dimensiones justo detrás del volante, que nos ayuda a mantenernos dentro de los límites legales. Ampliar foto Pero lo mejor es su elevado equipamiento para el segmento B y que en algunas versiones puede ser superior hasta un 20% respecto al de su competencia. De serie el Orlando dispone de ESC (Control electrónico de estabilidad), 6 airbarg, control de velocidad crucero, radio CD MP3 o llantas de 15 pulgadas, pero es que la gama ofrece hasta cuatro niveles hasta cuatro niveles de acabado distintos: LS, LT, LT+ y LTZ, de forma que podemos añadir equipamiento casi en función de nuestros gustos o necesidades, sin un sobrecoste excesivo. El maletero no tiene problemas para acoger este último: sin ofrecer una capacidad récord, sí es lo bastante amplio para lo que requiere esta ocasión. En su segunda generación, la primera que se venderá en algunos países como EE.UU, el Orlando pasa a incorporar la última tecnología del Grupo GM.

Y digo quedarse y bajarse, puesto que a pesar de haberse firmado la ley que permite éste tope en las vías apropiadas, aún no se ha implementado en ninguna carretera hasta cuando los gobiernos locales lo decidan. Chevlolet declara un consumo medio de 7,3 litros en su motor gasolina y de solo 6 litros en las dos variantes diesel. De 130 CV y con cambio manual de 6 relaciones es la versión del Orlando que hemos probado en su acabado medio LT+. El cambio, manual de cinco marchas, también ofrece un tacto agradable; suave y preciso, nos invita a jugar con él en todo momento. A pesar de que el coche ahora es 40 mm más bajo, el fabricante asegura que sigue ofreciendo suficiente espacio, pero ahora con un diseño más aerodinámico, con menos pinta de monovolumen. 2016 Chevrolet Orlando 8 En lo que respecta al equipamiento, podrá pedirse con el sistema de infotenimiento Chevrolet MyLink con pantalla táctil de 7 pulgadas y un nuevo cuadro de instrumentos con pantalla LCD. Eso sí, los ajustes parecen buenos.

Como ya comentamos, los relojes imitan a los de una moto. Maletero Maletero del Chevrolet Orlando El maletero del Orlando tiene formas bastante regulares, pero tiene una capacidad muy correcta: 290 litros. Incluso algunos ejecutivos se mostraron escépticos. El Orlando es divertido de conducir, tiene cremalleras dentro y fuera de todas partes. Es pequeño, pero no parece ser tan pequeño como se ve desde el exterior. O que han mejorado bastante la eficiencia del coche (algo poco probable), o que la nueva batería aprovecha mejor su capacidad. En carreteras con muchas curvas enlazadas mejores sensaciones da cuantos más pasajeros llevemos a bordo. Los asientos están dispuestos en su plataforma como en un cine, cada fila a una altura, de forma que todos los ocupantes pueden tener visión delantera. Es un gran ciudadano, ágil, simpático y económico, lo cual hará que esté en la mira de muchas personas jóvenes y solteras, o de familias que apenas empiezan.

El Orlando gasolina más económico sale por poco más de 20.000 euros sin ofertas, con lo que se puede decir que pocos coches tan prácticos salen tan asequibles. En la parte delantera destaca el nuevo diseño de los paragolpes, una calandra más llamativa y faros tridimensionales de nuevo diseño. ¿Y los precios? Comienzan con los 11.500 euros que cuesta la versión económica y finaliza en 14.250. Las relaciones son bastante cortas, y eso nos permite arrancar con garantías en pendientes o no correr el riesgo de calarlo en los semáforos. En 2014 Opel vendió 934 unidades del eléctrico en Europa, muy por debajo de las 3.180 matriculaciones de 2013. *La nueva generación del Chevrolet Orlando reconfigura su tecnología tras el cambio de proveedor de baterías de General Motors. Una pena que ninguna ventanilla suba o baje con un solo toque… Foto chevrolet Orlando interiorPor dentro descubrimos que sigue siendo un Chevrolet con todas las de la ley. Las dos plazas traseras se montan en un abrir y cerrar de ojos, tirando del propio asiento desde el maletero, y sin ser el acabose son de las mejores plazas que he probado en una tercera fila de asientos.

Es cómodo, bastante amplio, cuenta con detalles llamativos, resulta fiable y, sobre todo, no tiene trastienda: es lo que ves, ni más… ni menos. Pero no nos engañemos, si te compras un monovolumen de siete plazas, estás más pendiente de saber si los pasajeros irán cómodos, con espacio suficiente vayan en el asiento que vayan, a que si el cromado delantero hace juego con la sombra de ojos de mi pareja. Se observa también un lavado de “cara” en esta zona, resultando más elegante y vistoso, sobre todo por los grupos ópticos. Chevrolet también habla de sensores de aparcamiento y cámara de marcha atrás. En cuanto a su conducción, la arquitectura del Chevrolet Orlando 2016 se ha reforzado para ofrecer un mayor refinamiento al volante y reducir los ruidos de marcha. Pero también Colmotores agregó la posibilidad de comprar el Five, y en breve otros modelos de la gama, con el motor 1.600. No corre mucho pero tampoco es un coche lento.

Las pendientes no son tan pronunciadas y no hay tanta urgencia para rebasar a los camiones. No le pidas aceleraciones fulgurantes ni unas transiciones entre marcha y marcha de deportivo, pero es muy efectivo y sabe cuando tiene que bajar una marcha para sacar el mejor partido a su rodar. Es el mismo equipo que dirigió el desarrollo del Chevrolet Cruze y Sonic, autos compactos que aún son más grandes que el mini Orlando y que han sido un éxito de ventas en todo el mundo. Por US$ 14.563, el Orlando tiene el precio de transacción promedio más bajo en el segmento el mes pasado. Tiene muchos aspectos a favor, a los que se unen la reputación de durabilidad y confiabilidad de la que dan fe los taxis con miles de kilómetros recorridos en las adversas e inclementes condiciones que a diario enfrentan en todas nuestras poblaciones. El utilitario Opel Karl, que tiene prevista su llegada al mercado en verano de este mismo año, tendrá una versión 100% eléctrica, o eso es lo que ha podido averiguar la publicación .

El frontal recibe nuevos faros y un parachoques de diseño más agresivo que ya incorpora la nueva calandra doble de Chevrolet, vista en el nuevo Impala, el Cruze chino y más recientemente en el nuevo Malibu. A diferencia del Karl, el Chevrolet Orlando 2016 esconde la manilla de la puerta trasera en el pilar C para dar la apariencia de sólo tres puertas, justo como la generación pasada. Un conductor más alto o va más separado del volante de lo recomendable o va tocando con la rodilla derecha la consola central. Con las 7 plazas disponibles no se corresponde al que pueda llevar tanto pasaje. 22.150 el precio base de la versión que mostramos. Por tamaño el Chevrolet Orlando está a medio camino entre los monovolúmenes compactos de 7 plazas, tipo Ford Grand C-Max, Citroën Grand C4 Picasso o Renault Grand Scenic, y los de gran tamaño como el Seat Alhambra, el Kia Carnival o el Volkswagen Sharan por citar algunos. ver galería Chevrolet Orlando 2.0 VDCi 130 CVChevrolet Orlando 2.0 VDCi 130 CV Diseño exterior Su línea tiene un algo que evoca la de aquellas típicas furgonetas americanas de los años 80.

El gasolina se puede adquirir con cualquiera de ellos. en segunda. A lo mejor no tiene tanta calidad interior como estos, pero en estos tiempo de crisis económica, el precio final es clave y en eso les gana a todos. Lo mejor Relación calidad precio. Motor agradable para una conducción tranquila. Lo peor Equipamientos muy cerrados. Falta algo de agilidad. tienen un producto totalmente renovado que no tiene nada que ver con el pasado coreano de la marca americana. La mini guantera que hay a la izquierda del volante no puede ser más endeble, transmitiendo una sensación de rotura a la mínima que fuerces. Los asientos tienen un buen tamaño, pero echo en falta que carezcan de regulación de inclinación de la banqueta, que es demasiado plana y acaba por cansarme las caderas con el paso de los kilómetros. La potencia del motor es muy buena; mantenemos la velocidad de crucero con una facilidad pasmosa.

Sin embargo, por altura disponible, tan sólo dos viajarán cómodamente, pues la banqueta está elevada en su parte central lo que impide a un tercer pasajero de estatura media tener un espacio para la cabeza suficiente. El peso del conjunto y los largos desarrollos no permiten aceleraciones fulgurantes, pero, a cambio, las cualidades ruteras de este Chevrolet Orlando son destacables. Ofrece mucho más de lo que enseña a primera vista y, además, con el reciente lavado de cara ha ganado en atractivo. Su generosa potencia contribuye a contener los consumos en largos viajes, al mantener una buena reserva de fuerza, que permite mantener la mecánica en un régimen desahogado, incluso en los puertos. En definitiva, un coche recomendable y con una relación precio/producto muy interesante en esta versión. ¿Buscas un coche como éste? ¿Te interesa el Chevrolet Orlando, pero quizás con otra motorización o acabado? El Chevrolet Orlando produce a primera vista una sensación natural, que es la de pensar que el coche no es demasiado agraciado.

Las primeras marchas están bien escalonadas, pero no cabe duda de que se echa en falta una sexta velocidad que permita al motor ir más desahogado. Pero por lo demás, como decíamos, el comportamiento general es correcto. La red de equipaje que se proporciona con el modelo está pensada en principio para ubicar impedimenta en el maletero cuando utilizamos siete asientos, aunque a nuestro juicio sería mucho más útil una red amplia que permitiera limitar el movimiento de objetos más voluminosos al utilizar toda la capacidad del maletero.

Tras la ubicación de la tercera fila de asientos el Orlando tiene una pequeña tapa que da acceso a un hueco en el que podemos dejar objetos diversos y que resulta muy útil para los triángulos obligatorios o los chalecos reflectantes. Otro aspecto que no está bien resuelto es que no existen anclajes para colocar una red de separación entre el habitáculo y el maletero a la hora de aprovechar la capacidad de carga hasta el techo, y que la toldilla enrollable que oculta el equipaje no puede colocarse en ningún sitio cuando se despliegan los dos asientos traseros de la tercera fila.

En el puesto de conducción destacan los asientos, muy cómodos y con buen agarre. Los ingenieros de Chevrolet afirmaron haber mejorado el Kalos. Además, tampoco hay mucha diferencia respecto a la versión intermedia con el motor de 1,4 litros y 101 CV. También he probado la nueva caja de cambios automática de seis velocidades. Chevlolet declara un consumo medio de 7,3 litros en su motor gasolina y de solo 6 litros en las dos variantes diesel. De 130 CV y con cambio manual de 6 relaciones es la versión del Orlando que hemos probado en su acabado medio LT+. El Orlando, es un gran amigo de los espacios pequeños donde aparcar no será una tediosa sucesión de maniobras. Y eso que según pasan los kilómetros voy subiendo décima a décima su puntuación en el apartado del diseño exterior, pero aún así hay competidores mucho más agraciados. Quizá los mandos estén algo lejos del conductor, pero nada demasiado terrible como para descartar su compra.

Una vez quitado el cubremaletero basta con tirar de la manilla que vemos en el suelo para poner cada uno de los dos asientos posteriores en su posición, colocando el reposacabezas de los mismos tirando de ellos. Interiores Chevrolet Orlando En las plazas posteriores, incluso las de la tercera fila, disponemos de cinturones de seguridad de tres puntos. Bueno, siempre queda la opción de colocarlo en diagonal en el maletero, aunque entonces la posibilidad de llevar algo de carga queda todavía más reducida. El pequeño “Chevy” no es deportivo ni pretende serlo. Su capacidad de frenada es satisfactoria y está correctamente dimensionada al peso de 1 tonelada del coche y a un uso preferentemente tranquilo. No hay cosas que nos distraigan demasiado, todo está en su sitio y, aunque no sobra equipamiento, tampoco falta nada de lo imprescindible. Al nuevo monovolumen de siete plazas le seguirán el renovado Chevrolet Orlando (por fin con motor diesel), el Cruze con carrocería de 5 puertas, los deportivos Corvette y Camaro, y el eléctrico Volt.

Pero vamos al grano, y antes de hacer las presentaciones oportunas, te invitamos a que veas un vídeo del Chevrolet Orlando. Por situarlo en el mercado, por tamaño el Chevrolet Orlando está entre un Renault Gran Scénic y un Renault Espace, o entre un Citroën C4 Grand Picasso y un C8, es decir, entre las versiones “largas” de los monovolúmenes compactos y los monovolúmenes grandes. La palanca de cambios necesita de un guiado preciso por nuestra parte para engranar la marcha correcta y su punto muerto no se encuentra con extrema facilidad los primeros días de manejo. La palanca tampoco es la más bonita –seamos realistas- pero permite el modo secuencial, que a veces he empleado instintivamente para volver a meter sexta y ahorrar algo de combustible, más que nada, en aras de la ecología y el bienestar del planeta. El consumo después de medio millar de kilómetros se ha estabilizado en menos de 9 litros, casi siempre cargado y por todo tipo de vías, a velocidades legales. Tampoco es posible mover sobre un carril esta fila de asientos para modificar el espacio para las piernas.

Cuando estás ante un coche tan nuevo, que ha sufrido una transformación tan grande y que sin embargo la marca -con dudoso criterio a nuestro entender- ha decidido mantener su mismo nombre. Lo que nos ha decepcionado es que esperamos algo más de confort en sus asientos, sobre todo tratándose de un vehículo de estas características. Al observar el diseño del maletero encontramos un aspecto a nuestro juicio mejorable, como lo es el diseño y ubicación de la cortinilla que cubre el maletero. En caso de accidente, hasta 4 airbags (versión LT) protegerían a los ocupantes delanteros, hay 5 cinturones de seguridad de 3 puntos (el de conductor con chivato) y todos los reposacabezas son de serie. Chevrolet Orlando Valoración general Orlando 1.4 16v A favor En contra – Buena relación precio/equipamiento – Inseguro. Al menos, la protección lateral es buena y protege mejor a los peatones y a los más pequeños en la parte trasera.

La seguridad activa la aportan los frenos con ABS y distribución electrónica de la frenada, sin la posibilidad de montar control de tracción ni de estabilidad. No es el coche más rápido del planeta, pero, en su contexto, me ha parecido un vehículo muy homogéneo: sin virtudes muy destacables, pero sin grandes lagunas. Chevrolet Orlando 5p 1.2 LT,, Las cuestas se le atragantan a los escasos caballos de potencia. Ante todo, es un automóvil muy fácil de llevar, sin vicios ocultos y perfecto para el planteamiento que tiene. Lo malo es que éstos coinciden con las pendientes y, en ellas, el pequeño motor 1.2 de este Chevrolet necesita ir por encima de las 4.500 rpm para mantener la velocidad de crucero, disparando la sonoridad interior y penalizando los consumos, que en ciudad no han superado los 7 l/100 km. Chevrolet Orlando 5p 1.2 LT, interior, El cuadro de mandos imita el de una moto. Chevrolet también habla de sensores de aparcamiento y cámara de marcha atrás. En cuanto a su conducción, la arquitectura del Chevrolet Orlando 2016 se ha reforzado para ofrecer un mayor refinamiento al volante y reducir los ruidos de marcha.

Es uno de los primeros monovolúmenes comercializados por la firma en Europa, más allá de los productos americanos, se produce en la planta de GM en Corea del Sur y comparte plataforma con el Chevrolet Cruze. La versión básica suma un nivel adecuado de equipamiento, con elementos tales como elevalunas delanteros, dirección asistida, alarma, apertura con mando a distancia, radio-CD con MP3, cierre centralizado… Por 2.000 euros más, el equipamiento de la LT compensa ampliamente el desembolso, añadiendo faros antiniebla, un ordenador (informa de temperatura exterior, autonomía, velocidad media y tiempo transcurrido), climatizador automático monozona con A/C, elevalunas traseros, inserciones en símil titanio… La relación equipamiento dice mucho a favor de nuestro protagonista. Ahora bien, hablando de seguridad pasiva, no todo pueden ser elogios para el Orlando. Merece la pena pagarlos, pues el diesel tiene seis marchas en vez de cinco, y su tacto es más suave que el 1.8, en el que hay que llevar el motor alto de vueltas para que responda con alegría, lo que perjudica el ruido y el consumo.

Las dos versiones del 2.0 diesel, con 131 y 163 CV, anuncian los mismos consumos. Además de los motores de gasolina (fiables, pero no demasiado eficientes) Chevrolet intentaba conquistar al comprador más económico con una versión GLP. Pero en Europa ( y qué decir en España), el mercado demanda motores diésel incluso en los coches más pequeños, así que Chevrolet ha aparcado su motor GLP, por ahora, y se ha lanzado a por el mercado con un propulsor 1.3 que viene de la alianza de General Motors con Fiat, cumple con la normativa Euro 5 anticontaminación y que se ofrece con dos potencias de 75 y 95 CV. En los Estados Unidos, se vende como un automóvil de cinco puertas y como sedán. La versión básica suma un nivel adecuado de equipamiento, con elementos tales como elevalunas delanteros, dirección asistida, alarma, apertura con mando a distancia, radio-CD con MP3, cierre centralizado…

Por 2.000 euros más, el equipamiento de la LT compensa ampliamente el desembolso, añadiendo faros antiniebla, un ordenador (informa de temperatura exterior, autonomía, velocidad media y tiempo transcurrido), climatizador automático monozona con A/C, elevalunas traseros, inserciones en símil titanio… La relación equipamiento dice mucho a favor de nuestro protagonista. Ahora bien, hablando de seguridad pasiva, no todo pueden ser elogios para el Orlando. El bloque es de fundición de hierro y la culata de aluminio. El propulsor de gasolina, con una cilindrada de 1.8 l y cambio manual de cinco velocidades, es capaz de ofrecer 141 CV a 6.200 rpm y proporciona un par de 176 Nm a 3.800. Pero para llevar la versión sin Stop&Start, circular bastante entre tráfico urbano y no pensar en ningún momento en hacer una conducción eficiente, la cifra es bastante buena. El motor está bastante bien aislado y, a no ser que seas un experto, te costará saber que es un diésel.

El Orlando, como en el caso de otros modelos, se fabrica en la otra punta del globo, concretamente en la planta que General Motors tiene en Corea del norte. Chevrolet define a su nuevo “monovolumen” como un caso atípico en su segmento y que llega a éste con la intención de romper moldes. Empecemos por el puesto de conducción. Por su parte, las líneas laterales son ahora más acentuadas. La parte posterior es ahora un poco más larga y por ello, el maletero ha ganado 25 litros adicionales de capacidad (la distancia entre ejes se mantiene en 2.480 mm). Ha mejorado en casi todo, excepto en seguridad pasiva. Buscar unidades de ocasión de Chevrolet Orlando Exterior Los diseñadores de General Motors han querido darle al Orlando un aspecto más adulto que al Kalos sedán. Otro detalle: los percheros de los asideros posteriores quedan un poco salientes y es posible darse contra ellos con cierta estatura. El tarado de la suspensión es blando y los asientos no disponen de la adecuada sujección lateral, por lo que invita a una conducción tranquila.

Hay cosas que mejor si no cambian, ¿verdad? Conducción Las prestaciones que ofrece el Orlando son las típicas de un utilitario o subcompacto actual. La marca asegura que la configuración de los asientos admite hasta 16 combinaciones diferentes . El espacio entre filas es notable, y la anchura de éstas también. A falta de comprobarlo de primera mano, espero que cuando traigan el Corvette a España su aspecto sea mejor que el de este Orlando a nivel de estética y sensación de calidad interior. Los asientos en nuestra unidad eran de cuero, y en pleno agosto el sudor ha sido un pequeño problema, pese a que el sistema de climatización ha trabajado bien y a destajo, cumpliendo de sobra su cometido. Afortunadamente, para los más pequeños contamos con anclajes isofix con top tether en las plazas laterales de la segunda fila de asientos. Lo primero que te debe llamar la atención del Chevrolet Orlando es su precio. Por cierto que el conductor tiene un espejito como el de los taxistas, para controlar a toda la tropa detrás.

Un producto nacido en Corea del Sur con Daewoo y GM, desde hace unos años fabricado. Chevrolet Orlando línea 2012 El Chevrolet Orlando vino a sustituir al Corsa. Solo si plegamos la tercera fila de asientos obtendremos un maletero, 454 l. Pero por precio, y también por espacio interior, el Chevrolet Orlando está más cerca de los primeros. El precio es precisamente una de las bazas del monovolumen de Chevrolet, sobre todo si se confirma que cuando se inicie la comercialización en enero, a los precios anunciados se podría añadir una promoción de lanzamiento que descontaría entre 800 y 1.000 euros. Como habrás visto en el vídeo, y podrás apreciar en las fotografías, una característica del Orlando es su diseño, alejado de los tradicionales que se caracterizan precisamente por eso, por una silueta con un solo volumen, en la que el capó sigue la línea de prolongación del parabrisas. Se puede elegir entre un motor de gasolina de 141 CV y dos Diesel de 131 y 163 CV. Eso sí, los pasajeros más corpulentos no tendrán problemas ni en altura ni en anchura.

Por cierto que me acabo de fijar que en el folleto informativo del Orlando los responsables de Chevrolet ponen que ‘la elegante doble cabina está inspirada en el Corvette’. De inmediato, mientras las revoluciones van subiendo y piso a fondo, el sonido cambia, pero sigue siendo conocido. Al tener unas medidas contenidas es más fácil encontrar aparcamiento y también resulta cómodo a la hora de maniobrar. De acuerdo que en ocasiones se echa en falta más potencia y agilidad, pero es cuestión de acostumbrarse a una conducción más relajada. En el frente sus luces expresan un ‘rostro’ simpático y moderno, rematando la zona trasera con unos bonitos stops redondos bien ubicados. La economía de consumo es sobresaliente, en promedio tuvimos 55 kilómetros por galón en ciudad -con un manejo más tranquilo se pueden superar-, y fácilmente sobre los 70 circulando a 80 kms/hora constantes en quinta velocidad. No busques lujos y diseños espectaculares, pero, si valoras la sensatez por encima de la apariencia, éste es tu vehículo.

Eso sí: si vas a realizar viajes por carretera o con carga, mejor vete a versiones más potentes que permitan que la mecánica complete los trayectos de forma más desahogada, reduciendo también el consumo. ¿Buscas un coche como éste? página preocupada por atender las necesidades de los consumidores, los automovilistas que compran productos, abre este espacio para el Chevrolet Orlando de General Motors. Y ya que estamos con cifras, la versión más económica del Orlando corresponde a la motorización gasolina, con cambio manual de 5 velocidades con un precio que arranca en los 20.030 euros (16.630 en promoción). Práctico y preciso, es lo mínimo que le debes pedir y cumple como el más sofisticado, doy fe. Ahora cumple con la normativa anticontaminación Euro IV, manteniendo la potencia máxima de 94 CV y el par motor de 130 Nm (a 3.400 RPM). La tecnología de tiempo de válvulas variable mejoró ligeramente el rendimiento y aumentó la potencia de 106 hp a 6.400 rpm con un par motor de 106 libras/pie (143 Nm) a 3.800 rpm.

Para ser de plástico duro, la presentación y el acabado no transmiten sensación de baja calidad. La trasera conserva los pilotos del Karl, pero incorpora un parachoques distinto y cambia la ubicación del portamatrículas en el portón trasero. 2016 Chevrolet Orlando 111 El Chevrolet Orlando conquistará Norteamérica y Asia; el Opel Karl hará lo propio en Europa. Hasta el momento, General Motors no ha publicado ninguna fotografía del habitáculo del Chevrolet Orlando 2016, sin embargo, parte del saplicadero es visible en el vídeo que el fabricante ha publicado para dar a conocer los diferentes accesorios de personalización que ofrecerá su urbano. En nuestra prueba, en autovía, ha registrado un consumo mixto de 6 l/100 km, mientras que en ciudad el consumo ha sido de 10.5 l/100 km (ver análisis de la dinámica y consumos del Chevrolet Orlando). En el apartado de seguridad cuenta de serie con 6 airbags, frenos ABS, anclajes ISOFIX y control de estabilidad electrónico, registrando 5 estrellas EuroNCAP.

La marca ofrece un producto muy interesante con el Chevrolet Orlando: un monovolumen con aspecto de 4×4, lo que la mayoría de los compradores de un SUV busca. El maletero se reduce en este caso, pero siete personas viajando razonablemente cómodas no hay muchas marcas que puedan decirlo. Nuestra ‘auxiliadora’ es la dirección hidráulica, de serie en la unidad de pruebas, la versión GO! Su utilización no se ciñe únicamente a las ciudades, pues salvo por el reducido espacio del baúl -algo que aunque con algunas diferencias, es muy normal en casi todos los autos de su categoría-tamaño-, se puede confiar en el perfectamente al desplazarse por carreteras llanas o con inclinaciones importantes, típicas de nuestra geografía. Además, no permite bajar su consumo medio de los 6 litros/100 kilómetros en condiciones favorables, cifra que tiende a situarse por encima de los 7,5 litros en carretera, lo que resulta excesivo. La razón principal de este defecto, es que las relaciones del cambio -manual de cinco velocidades- resultan demasiado cortas y, aunque en ciudad le permite ofrecer un buen empuje en carretera, provoca que, por ejemplo, a 100 km/h el motor gire a 3.000 revoluciones en quinta.

Resulta obvio decir que en un coche de estas características, huecos para dejar todo tipo de objetos no faltan. Pasando a la dinámica, estoy más que sorprendido. Los frenos son más que suficientes para la potencia disponible -también su estabilidad-, la dirección no está asistida en exceso, ni demasiado poco, el tamaño de los neumáticos es el apropiado… Todo está muy equilibrado. El motor estira bien las marchas, aunque se vuelve ruidoso a regímenes altos. A diferencia de sus competidores, puede montar un cambio automático de 4 velocidades, el cual aumenta el consumo mixto en 0,3 litros, si no se circula frecuentemente por autopista. La trasera conserva los pilotos del Karl, pero incorpora un parachoques distinto y cambia la ubicación del portamatrículas en el portón trasero. 2016 Chevrolet Orlando 111 El Chevrolet Orlando conquistará Norteamérica y Asia; el Opel Karl hará lo propio en Europa.

Hasta el momento, General Motors no ha publicado ninguna fotografía del habitáculo del Chevrolet Orlando 2016, sin embargo, parte del saplicadero es visible en el vídeo que el fabricante ha publicado para dar a conocer los diferentes accesorios de personalización que ofrecerá su urbano. Eso sitúa su relación calidad/precio en un rango muy estimable. Con la actual campaña de 1.500 euros de rebaja, un Orlando 1.2 LT 86 CV Eco se queda en 10.900 euros impuestos incluidos incorporando control de estabilidad (ESC), seis airbags, cruise control, limitador de velocidad, cierre centralizado, aire acondicionado, elevalunas delanteros y retrovisores ext. Un nuevo sistema GMNA System Zero de control de emisiones reemplazó al sistema Delphi. Consumo En cuanto a consumo de combustible, el Orlando tiene una eficiencia máxima, según la EPA (la Agencia de Protección del Ambiente), de 27 millas por galón (11,47 km/l) en ciudad y 35 mpg (14,87 km/l) en carretera para los modelos de 2004 a 2008, y 27 mpg (11,47 km/l) en ciudad y 34 mpg (14,45 km/l) en carretera para los modelos del 2009 en adelante.

El Orlando es el primer modelo Chevrolet totalmente nuevo de la marca en España, que sustituye al Kalos 4 puertas (T200). También hereda de Opel el volante multifunción y sus sistemas para controlar el audio y la velocidad de crucero desde el centro del aro. El más curioso es el compartimento “secreto” que hay en medio del salpicadero tras la consola que regula el equipo de audio. Chevrolet retocó el diseño para el modelo sedán (2007) y cinco puertas (2009) para darle un aspecto más agresivo. Ambas carrocerías tienen un denominador común: el diseño exterior juega un papel fundamental en la estrategia comercial de la marca y, por ello, es llamativo, desenfadado y atractivo. Por la anchura disponible, el Orlando es un coche adecuado para llevar tres sillitas en la segunda fila pero la del medio no podrá ir sujeta con anclajes Isofix porque carece de ellos.

Con los asientos de la tercera fila recogidos, el maletero es pequeño si lo comparamos con el de sus alternativas, tan sólo el del Mazda5 (que tiene una carrocería más corta) es menor. El LTZ que probamos incluye de serie: mandos en el volante, Bluetooth, conexión auxiliar de tipo USB, autoencendido de luces y limpiaparabrisas, sensor de aparcamiento trasero, retrovisores eléctricos y calefactables. Sofasa y Mazda presentaron productos importados y no propiamente de la gama mediana, donde va a jugar el Orlando Five. Five indica que el cambio mayor está en la carrocería que recibe la versión hatchback o con quinta puerta, que viene a acompañar el sedán y el posterior GTi de dos puertas. Pero en la gama más alta del cuenta vueltas le cuesta estirar. El cambio manual de 6 relaciones no puede decirse que contribuya a paliar esto, no por una cuestión de escalonamiento si no porque resulta lento su accionamiento. También nos pareció que desentonaba un poco en el conjunto el tacto de su equipo de suspensiones, de tipo McPherson delante y con amortiguador de doble efecto detrás.

La dirección, que no hereda la asistencia eléctrica de la versión 1.8 con motor de gasolina, es muy directa y permite controlar muy bien los cambios de apoyo en curva. Su peso es de 1.528 kg en vacío y la capacidad de combustible de su depósito es de 64 litros. Esta disponible con un motor gasolina 1.8 de 141 caballos con cambio manual de 5 velocidades y automático de 6 velocidades, con un consumo mixto homologado de 7.3 l/100 km, con unas emisiones de CO2 de 172 g/km y motores diésel 2.0 de 130 caballos, con cambio manual de 6 velocidades y un consumo medio homologado de 6 l/100 km, y de 163 caballos, con cambio manual y automático con un consumo mixto de 6 l/100 km para el primero y de 7l/100 km para el segundo. Se ofrece en tres niveles de acabado, el Orlando LT, acabado de acceso con aire acondicionado, radio CD Mp3, sensor de aparcamiento trasero, faros delanteros antiniebla, volante multifunción y ordenador de abordo; el acabado LT +, que al acabado LT añade climatizador, llantas de 16 pulgadas y radio premium con conexión USB – iPod y 6 altavoces y el acabado más alto, el LTZ, que al acabado del LT+ añade navegador con pantalla a color, llantas de aleación de 17 pulgadas, control de crucero, luz ambiental, sensor de lluvia y luces y mantenimiento gratuito por 3 años o 100.000 km (ver análisis del equipamiento y acabados).

En nuestra prueba (ver prueba del Chevrolet Orlando), el Chevrolet Orlando 2.0 de 163 caballos destacó por un gran espacio y habitabilidad interior, siendo las dos plazas posteriores aptas para adultos. Las llantas de aleación -según el configurador de Chevrolet- suponen un sobre coste de más de 1.100 euros en el Orlando LS y sin recargo para el Orlando LT. Tal vez el único “pero” posible venga por su escasa sujeción lateral, pero es que tampoco contamos con unas prestaciones que nos obliguen a soportar aceleraciones laterales muy acusadas. La compañía vendió 275,228 Orlandos el año pasado en todo el mundo. Mientras que el carro salió a la venta en los Estados Unidos en junio del año pasado, había llegado a los concesionarios de Corea del Sur en 2009.

Tendrá una autonomía similar pese a esa supuesta reducción en kWh. El Chevrolet Orlando se va a renovar de cara a 2015, al menos su planta motriz. Llegó al mercado en 2011. Por la anchura disponible, el Orlando es un coche adecuado para llevar tres sillitas en la segunda fila pero la del medio no podrá ir sujeta con anclajes Isofix porque carece de ellos. Con los asientos de la tercera fila recogidos, el maletero es pequeño si lo comparamos con el de sus alternativas, tan sólo el del Mazda5 (que tiene una carrocería más corta) es menor. El frenado, por parte de los cauchos, es mejor que su agarre lateral, y se sienten potentes con un pedal de tacto normal, bien dosificables al final del recorrido, pues no es fácil bloquear las llantas ante la ausencia del ABS. Por encima de los 110-120, el viento lateral se deja sentir como ruido sobre la cabina y como agente que perturba la estabilidad pues en recta nos desvía mínimamente, casi sin tener que corregir la trayectoria; también transmite una ligera sensación de falta de aplomo, de ir bien pegado a la carretera.

Obviamente su tarado tiende a ser más cómodo que efectivo, pero en zona de curvas nunca pierde la cara, se comporta muy bien y se sujeta de igual manera. Ofrece mucho más de lo que enseña a primera vista y, además, con el reciente lavado de cara ha ganado en atractivo. La gestión de la mecánica acelera el propulsor mientras soltamos el embrague para evitar que el coche se cale, pero lo hace de forma un tanto brusca, por lo que notamos un pequeño “empellón”. Por suerte, éste tiene un buen tacto y el propulsor, aunque ruidoso, aguanta bien pasar unos minutos por encima de 5.000 rpm. En autovía, la cosa se relaja. Otro aspecto en el que los diseñadores han puesto especial empeño es que la zaga tenga unas formas compactas que inspiren solidez. El LTZ que probamos incluye de serie: mandos en el volante, Bluetooth, conexión auxiliar de tipo USB, autoencendido de luces y limpiaparabrisas, sensor de aparcamiento trasero, retrovisores eléctricos y calefactables.

Chevrolet presume de él como el coche de su categoría más eficiente de Europa. hasta el cobertor, acorde a lo esperado en un vehículo de sus características. El paso a esa tercera fila, por cierto con asientos que pueden desplegarse individualmente, se hace abatiendo los asientos de la segunda que, en una simple maniobra, se pueden plegar sobre si mismos dejando una entrada muy accesible. Muestra una tendencia subviradora que resta eficacia, pero así se convierte en un coche fácil de conducir y predecible para la mayoría. La dirección sigue ofreciendo suficiente información en carretera y permite enlazar curvas con relativa rapidez; mientras que la suspensión, calibrada para ofrecer un confort a bordo más que digno, hace balancear algo más de lo deseable la carrocería en los tramos revirados. Y eso que no hay rueda de repuesto (llevan kit antipinchazos), aunque por debajo del piso, en el exterior, hay hueco suficiente para acoplar una rueda de emergencia con seguridad, y apostaríamos a que incluso cabría una de tamaño normal. Las dos plazas traseras, como suele ser habitual, mejor dejarlas para cortos desplazamientos.

La forma del maletero es un poco irregular y quedan a la vista tanto las bisagras del portón como los altavoces. No busques lujos y diseños espectaculares, pero, si valoras la sensatez por encima de la apariencia, éste es tu vehículo. Eso sí: si vas a realizar viajes por carretera o con carga, mejor vete a versiones más potentes que permitan que la mecánica complete los trayectos de forma más desahogada, reduciendo también el consumo. ¿Buscas un coche como éste? página preocupada por atender las necesidades de los consumidores, los automovilistas que compran productos, abre este espacio para el Chevrolet Orlando de General Motors. Por ahora a 80. El asiento está a la altura perfecta, es cómodo para mí e incluso para los más mayores. Hay que pisar demasiado tiempo a fondo durante varios kilómetros, con todo el peso, para que disminuyan esas destacadas cifras.

El GO equipa un buen aire acondicionado, dirección hidráulica, vidrios eléctricos delanteros, bloqueo central, y un simpático techo corredizo mecánico el cual levanta únicamente en la zona trasera y nos permite disfrutar parcialmente de la agradable sensación de estar mucho más en contacto con el medio ambiente, de sentir más libertad. Algo que se hecha de menos no sólo en éste auto sino en muchos del segmento -por no decir en todos-, y en algunos de las categorías superiores, es la ausencia de los 2 airbags frontales y los frenos abs, lo que en países que no están gravados con los impuestos que nos toca pagar en Colombia, van montados de serie o por lo menos son opcionales pero con unos precios asequibles, algo a lo cual por ahora desafortunadamente, estamos lejos de acceder mientras nuestros dirigentes y legisladores tengan estos temas en el olvido.

La seguridad en ninguna marca ni modelo de automóvil debe ser una exclusividad. Son grandes y tienen un reborde que impide que lo que dejemos en ellos salga rodando en la primera cuesta o acelerón; podemos “acomodar” las llaves o el paquete de pañuelos para que no nos molesten en los bolsillos. Chevrolet Orlando 5p 1.2 LT, interior, El salpicadero es atractivo y el interior luminoso. La visibilidad es muy buena: los retrovisores son grandes y las ventanas, también. La pantalla multimedia no hace más que recordarme que llevo un Chevrolet y su pertinaz iluminación molesta en los viajes nocturnos. El Chevrolet Orlando en el circuito de pruebas En general, el Orlando me gusta mucho en carretera. Está homologado para cinco pasajeros y aunque las plazas traseras se quedan algo justas para acomodar a tres adultos, dos pueden viajar sin estrecheces. Estos asientos se pueden plegar en una proporción de 60/40 para ampliar de 170 a 568 litros la capacidad de carga. Esta mejora no se ha materializado en el plano de la seguridad, pues las pruebas recientes de crash-test de EuroNCAP no dejan lugar a dudas.

En cuanto a maletero, sus 400 litros no están a la altura del maletero del Logan (510 litros), ni del SEAT Córdoba (485 litros) ni del Skoda Fabia Sedán (438 litros). En cuanto a coste de adquisición, si no valoramos tanto el equipamiento, el Dacia Logan es una posibilidad por poco más de 10.000 euros en sus versiones tope de gama y no olvidemos el TATA Indigo, por menos de 10.000 euros y con un maletero de 410 litros. Pero si dicho lo dicho, quiere un coche familiar pequeño, bien equipado, con un motor suficiente, habitable y práctico, la propuesta coreano-americana está ahí. Éste último, el que nos ocupa, es un motor que asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades alcanza una velocidad máxima de 154 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 15,5 segundos. Prestaciones que alejan a esta versión del Orlando de lograr un comportamiento ágil y dinámico, aunque tampoco lo pretende, porque lo que sí cubre son las necesidades de movilidad de aquellos que anteponen la practicidad a otras cualidades. El par máximo de esta mecánica es de 93 Nm a 4.800 revoluciones por minuto.

Y en cuanto al consumo su ficha técnica, para un uso mixto, refleja 5,1 l/100 km, si bien resulta fácil situarse entorno a 6,4 l/100 km. ver galería Chevrolet Orlando LS 1.0Chevrolet Orlando LS 1.0 Comportamiento La robustez de su apariencia es mayor que el grado de aplomo que demuestra su comportamiento, lo cual no quiere decir que sea inestable, pues no lo es, por mucho que resulte sensible a las ráfagas de viento. En la realidad, el 1.6 se mueve mucho mejor que el 1.4 cuyo desempeño no es tan brillante, pero por efecto de esas relaciones más largas hay que andarle sobre el acelerador para sacarle todo el juego al pique, que es bueno si se usan los cambios por lo menos sobre las 5.000 rpm y hasta las 6.400 rpm que autoriza el programa del computador. Un producto nacido en Corea del Sur con Daewoo y GM, desde hace unos años fabricado. Chevrolet Orlando línea 2012 El Chevrolet Orlando vino a sustituir al Corsa. La calidad de los plásticos del salpicadero es mejorable, pues es el típico rugoso y duro que tan desagradable es al tacto.

En carreteras con muchas curvas enlazadas mejores sensaciones da cuantos más pasajeros llevemos a bordo. La carrocería 5 puertas es más una solución estética y funcional que de espacio de carga con el cupo de pasajeros completo. El acabado es el LTZ, el más alto, y aunque su dotación es completísima, echo en falta elementos como los faros de xenón o el bluetooth –este último ya debería ser obligatorio-. Prueba Chevrolet Orlando 2.0 VCDi LTZ, Interior, 39 El conductor tiene algunos elementos a desmano. Hablando de los faros, hay que señalar que este Orlando, un coche pensado para viajar con la familia, tiene peor luz que el Orlando, un modelo más enfocado a movernos por la ciudad. Debería poder apagarse o atenuar su luminosidad. El bloque es de fundición de hierro y la culata de aluminio. El propulsor de gasolina, con una cilindrada de 1.8 l y cambio manual de cinco velocidades, es capaz de ofrecer 141 CV a 6.200 rpm y proporciona un par de 176 Nm a 3.800.

Pues el actual aún lo mejora, ya que aunque sus dimensiones exteriores apenas varían, gana centímetros ‘desde dentro’ con sus 1.883 mm de longitud y 1.358 de anchura. Eso se nota, por ejemplo, en el espacio para hombros de la zona trasera, que es de 1.358 mm en la versión de cinco puertas y 1.347 mm en la de cuatro. Lo que sí incorpora son faros antiniebla. ver galería Chevrolet Orlando 2.0 VDCi 130 CVChevrolet Orlando 2.0 VDCi 130 CV Valoración Tanto conducirlo como viajar en su interior es, sobre todo, por espacio, placentero. Hay suficiente espacio en el asiento trasero para cuatro, y eso es mucho decir en el segmento. Una versión totalmente eléctrica, el Chevolet Orlando EV, fue lanzado en los Estados Unidos en los mercados de California y Oregon, en junio de 2013. Estas dos plazas extra te pueden sacar de un apuro, aunque con ellas desplegadas el espacio para las maletas se reduce de forma drástica. Toca salir de viaje y la generosa amplitud interior se agradece. Por autopista, mantiene cruceros de 90, 100, 120 y hasta 140 sin que el motor sufra, siempre y cuando sea en trazados llanos.

La carrocería parece la misma a la vista, pero ha sufrido varios cambios. Además hay muy buena luminosidad en su habitáculo. Tal vez el único “pero” posible venga por su escasa sujeción lateral, pero es que tampoco contamos con unas prestaciones que nos obliguen a soportar aceleraciones laterales muy acusadas. Pero si en la ciudad nos encontramos más que satisfechos en el coche, en carretera la evolución se confirma como positiva. En este ambiente tan sólo se hecha en falta un motor con más agallas y menor consumo que el clásico 1.6 16v de 115 caballos. Ofrece una capacidad de respuesta al acelerador limitada lo que provoca unas recuperaciones bastante mediocres, tanto en cuarta como en quinta y resta rapidez a los adelantamientos en carretera. Para mantener los 90 km/h en las rampas más fuertes necesitaremos usar el cambio y reducir incluso a tercera. Todo el recorrido fue por carreteras secundarias suizas, una delicia para la vista, atravesando pequeños pueblos “con encanto”, como los llaman en las guías de viaje y sin tocar un solo kilómetro en autovía.