SOBREACTUADOS
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La coincidencia de las retiradas forzosas de Jarno Trulli y Rubens Barrichello ha sacado lo más sensiblero de los gacetilleros de la F1. Comentarios tipo ”se os va a echar de menos”, “adiós a la experiencia”. etc. han copado las columnas y editoriales estas últimas semanas. El colmo, desde mi punto de vista, ha sido el artículo de esta semana de Mark Hughes en Autosport en el que habla de Trulli como si fuese una de las leyendas de este deporte.
Bien, Trulli a lo máximo que llegó fue a proyecto de promesa. Por mucho que diga que nunca tuvo a tiro un coche campeón, por mucho que se lo crea, un periodista como Hughes tiene que saber de qué va esto y tiene que saber que un campeón no lo es sólo por ser un buen calificador. Habla Hughes de una carrera en 2009, el Gran Premio de Japón, en la que quedó segundo por delante de Hamilton y en la que el doctor Ceccarelli estaba monitorizando su corazón. Parece ser que los latidos de Jarno marcaban una línea constante a pesar de haber estado rodando toda la carrera a ritmo de calificación y parece ser que ritmo cardíaco es igual a rendimiento. O sea que Jarno en Suzuka en 2009 rayó a la altura de los grandes. ¿Y QUÉ? Cualquier piloto a este nivel puede tener un día en el que ganaría a cualquiera. Y eso Hughes lo sabe.
Y de Barrichello qué. Voy a repetir lo que me estoy hartando de repetir: Barrichello tuvo cinco Ferraris campeones del mundo y un Brawn. Nueve y dos victorias mientras sus compañeros conseguían cinco títulos(Schumacher) y uno(Button) respectivamente.
Como decía un político que pasó del fascismo al nazionalismo: “No tengo nada más que decir”.
Como Barrichello es muy feo os dejo una foto de una tímida joven que conocí este fin de semana mientras tomaba el sol con mi mujer en el Caribe. Tan tímida es que no quiere que se vea su cara.
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Gracias por la foto, cada dia son mejores.
Yo ya expliqué mi postura sobre ambos en otros comentarios, Trulli fue un proyecto, si, pero de los mejores de su época, aunque si es cierto que fue superado por Fretzen y por Alonso con claridad, y eso ya es una losa grande, con Fretzen se podía alegar que aun estaba muy verde, pero con Alonso no.
Sobre RB, yo creo que esta sobrevalorado desde la época de Stewart, vale que ganaba a Herbert, pero Herbert era un piloto montonero y que ademas dependía demasiado de extrañas rachas.
Sobre las plañideras, es normal. Mira Senna, cuando murió ya tenia muchos admiradores, pero estaremos de acuerdo en que desde el momento del triste accidente sus fanáticos se multiplicaron por diez y los logros de los Prost, Piquet y otros de sus rivales mas encarnizados fueron, y siguen siendo, denigrados.
Y nadie se atreve a decir que el documental es un panfleto vengativo. O que Senna es el culpable de que impresentables como Schumacher campasen a sus anchas echando a los rivales de la pista.
Tu ya te has atrevido.
Da pena que ya que hacen bien las cosas en el terreno de documentación y demás, lo echen a perder por lo ya comentado. Como decía nosequien, no me hubiera gustado estar sentado con Prost el día del estreno.
Yo creo que todo esto entra dentro de una estrategia global por parte de la prensa generalista de simplificar las cosas hasta el extremo de un niño de pre-escolar y ya de paso inculcarnos la existencia de “humanos superiores”.
Perdon por la paja mental y saludos.
Querido José, la verdad no me importa si escribes sobre Barrichello, Trulli o quien sea mientras sigas poniendo esas fotos en la portada. Eso garantiza la fidelidad al blog.
Recibí el archivo, perfecto, no tengo más que agradecerte. Excelente trabajo. Un abrazo.
Bueno, no sé qué esperabas, si el documental está hecho con la colaboración de la fundación de Senna…
Además es una producción inglesa, y ya sabemos la tradicional simpatía que han tenido los ingleses hacia los franceses.
La pena es que, dejando aparte eso, el documental está realmente bien hecho, con un gran montaje, buen ritmo y buen sentido visual. Pero muy parcial, sí. Hasta algunos críticos americanos que no tienen ni idea de F1 se dieron cuenta de ello.